MASACRE LABORAL: SE DESTRUYERON 241.000 EMPLEOS REGISTRADOS Y EL SALARIO REAL SUFRIÓ UNA CAÍDA HISTÓRICA DEL 40,5%

Conductor en el estudio de Info del Plata Noticias informando sobre la pérdida de 241.000 puestos de trabajo formales y la caída del 40,5% en el salario real. Conductor en el estudio de Info del Plata Noticias informando sobre la pérdida de 241.000 puestos de trabajo formales y la caída del 40,5% en el salario real.
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Por Redacción Info del Plata

El impacto del plan económico del gobierno de Javier Milei sobre la estructura productiva argentina se tradujo en una sangría laboral sin precedentes recientes. De acuerdo con los registros oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y los informes del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP UBA-CONICET), el país perdió 241.000 puestos de trabajo formales y registrados en el sector privado y el empleo público.

El deterioro no solo se mide en la cantidad de trabajadores expulsados a la calle, sino en la degradación de las condiciones de vida de quienes aún conservan su ocupación: la masa salarial real formal acumuló un derrumbe del 40,5%, situando el poder de compra en niveles comparables a los momentos más críticos del colapso socioeconómico de 2001.

La construcción y la industria: los sectores más golpeados

La destrucción de empleo formal responde a la parálisis deliberada de la obra pública y al apagón de la industria manufacturera:

  • Construcción: el cese total del financiamiento nacional a obras de infraestructura provocó la pérdida directa de más de 115.000 puestos de trabajo directos, desarticulando toda la cadena de proveedores de materiales y logística.
  • Industria manufacturera: ramas estratégicas como la metalmecánica, textil, automotriz, calzado y alimentos perdieron más de 50.000 empleos en blanco, jaqueadas por la caída vertical del consumo interno y la apertura indiscriminada de importaciones de bienes finales.
  • Comercio y servicios: la pérdida de poder adquisitivo de los asalariados derivó en una ola de quiebras de locales de cercanía, con más de 45.000 desvinculaciones formales.
  • Sector público nacional y organismos descentralizados: los despidos masivos en áreas científicas, técnicas y de asistencia social acumulan más de 31.000 cesantías, vaciando organismos como el INTI, INTA y dependencias de salud.

Salarios licuados: el 40,5% de pérdida en el poder de compra

El informe de los economistas de la Universidad de Buenos Aires revela que la estrategia de pisar paritarias mientras se liberan los precios de los alimentos, las tarifas de servicios públicos y el transporte generó una transferencia de ingresos regresiva de magnitudes históricas.

El salario promedio formal hoy no alcanza para cubrir la canasta básica total de una familia tipo. Miles de trabajadores registrados se encuentran técnicamente bajo la línea de pobreza, configurando el fenómeno del “trabajador formal pobre”, una anomalía social donde tener un empleo formal en blanco ya no garantiza la subsistencia básica ni el progreso familiar.

El cierre de PyMEs y la precarización obligada

El retroceso del empleo asalariado formal alimenta de manera directa el crecimiento del cuentapropismo precario, el trabajo no registrado y las changas de supervivencia sin aportes jubilatorios ni cobertura de obra social. Con miles de PyMEs asfixiadas por las tarifas dolarizadas y las tasas de interés bancarias, el mercado interno argentino se achica mes a mes, consolidando un esquema de concentración económica en manos de un puñado de corporaciones extractivas y financieras.

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