Mientras el Gobierno mantiene paralizada la entrega de alimentos a sectores vulnerables, una trama de triangulación financiera destapa cómo se financia la militancia digital de Balcarce 50 con recursos públicos millonarios.
El discurso de austeridad del oficialismo chocó contra la realidad administrativa. Una investigación parlamentaria puso bajo la lupa al Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, tras detectarse desvíos de partidas que debían destinarse a contención comunitaria hacia el sostenimiento de contratos de comunicación digital de alta remuneración.
De acuerdo con los expedientes preliminares, fondos retenidos a comedores populares y merenderos barriales fueron reasignados bajo conceptos de consultoría externa para solventar a un grupo de operadores en redes coordinados desde la órbita de Santiago Caputo.
Partidas congeladas y sobresueldos digitales
El contraste resulta elocuente. Durante meses, la cartera de Capital Humano justificó la interrupción del reparto de alimentos secos argumentando auditorías y revisiones administrativas. Sin embargo, en paralelo a ese congelamiento que afectó a miles de familias, se habilitaron vías de pago para perfiles dedicados al hostigamiento mediático y al linchamiento de dirigentes opositores.
La revelación provocó inmediatos pedidos de informes en la Cámara de Diputados, donde bloques opositores reclaman la comparecencia de Pettovello para que detalle los convenios firmados y la nómina real de asesores informáticos contratados bajo esta modalidad.
El uso del aparato estatal para la violencia virtual
El financiamiento de cuentas anónimas y voceros informales con dinero público destruye cualquier pretensión de transparencia institucional. No se trata únicamente de un perjuicio patrimonial contra el erario público, sino de una política sistemática orientada a perseguir voces disidentes mientras las barriadas populares carecen de insumos alimentarios elementales.
El avance de las denuncias en el ámbito legislativo y judicial podría acorralar a funcionarios clave del Ejecutivo, que utilizaron el presupuesto de asistencia social como caja de resonancia partidaria.
Análisis Editorial: Degeneración de los recursos del Estado
Desde la perspectiva justicialista de Info del Plata, el Estado debe operar como un escudo protector de la infancia y de los sectores postergados. Desviar recursos que pertenecen a la nutrición y el bienestar popular para alimentar ejércitos rentados de agresión en redes sociales configura una degradación ética profunda.
La Soberanía Política y la Justicia Social no se defienden con ejércitos de trolls pagados con el presupuesto público, sino devolviéndole a la comunidad el fruto de su esfuerzo mediante políticas de producción, trabajo y asistencia transparente.