La Selección argentina compartió su último asado antes de enfrentar a Inglaterra y volvió a demostrar que la fortaleza del campeón del mundo no solamente se construye dentro de una cancha. Alrededor del fuego, entre compañeros, música y tradición, el plantel cerró su estadía en Kansas City antes de viajar hacia Atlanta para disputar una semifinal cargada de historia.
“Primer objetivo cumplido. Vamos a preparar el último asado de Kansas para los campeones del mundo. Ahora viene lo mejor”, expresó Claudio “Chiqui” Tapia mientras acompañaba los preparativos de una comida que ya se convirtió en una verdadera ceremonia dentro de la concentración albiceleste.
No fue una reunión más. En las horas previas a uno de los partidos más importantes del Mundial 2026, los futbolistas volvieron a encontrarse alrededor de una costumbre profundamente popular, nacional y argentina: compartir la mesa, fortalecer los vínculos y recordar que ningún triunfo colectivo se consigue desde el individualismo.
EL FUEGO QUE ALIMENTA LA UNIDAD DEL CAMPEÓN
Lionel Scaloni explicó durante la competencia que estos encuentros representan algunos de los momentos más valiosos que vivirán sus dirigidos. Para el entrenador, el asado, las conversaciones y los juegos compartidos también forman parte de la preparación de un equipo que necesita llegar unido a cada batalla deportiva.
Dentro de una época atravesada por el culto al éxito individual y la competencia permanente, la Selección sostiene una enseñanza diferente. El grupo está por encima de los nombres, la solidaridad fortalece al conjunto y cada integrante cumple una función necesaria para alcanzar el objetivo común.
Esa construcción colectiva tiene una raíz inconfundiblemente argentina. La parrilla funciona como punto de encuentro entre jugadores, cuerpo técnico, cocineros, dirigentes y trabajadores que acompañan diariamente a la delegación. Allí no existen las grandes estrellas aisladas del resto, sino hombres que comparten una misma camiseta y un mismo sueño.
Scaloni llegó incluso a reducir algunos entrenamientos para proteger esos momentos de convivencia. Según explicó, los partidos y los resultados ocupan un lugar central, pero las experiencias humanas que se generan durante una Copa del Mundo permanecerán para siempre en la memoria de los protagonistas.
500 KILOS DE CARNE Y UNA TRADICIÓN QUE VIAJÓ CON LA SELECCIÓN
La delegación argentina trasladó aproximadamente 500 kilos de carne para sostener su alimentación durante la concentración en Kansas City. Asado de tira, vacío, entraña, matambre y chorizos formaron parte de una logística planificada junto con el equipo de nutrición.
Diego Iacovone, histórico cocinero de la Selección, estuvo al frente de las parrillas acompañado por Antonia Farías. El trabajo comenzó con carbón y continuó con leña, mientras la música pasó del rock nacional a la cumbia en medio de un clima distendido.
Lautaro Martínez volvió a mostrarse cerca del fuego, mientras otros futbolistas participaron de una escena que se repitió durante toda la competencia. Tapia tampoco se limitó a observar: colaboró con las brasas, controló los cortes y acompañó activamente la preparación.
Nada de eso representa una distracción. Por el contrario, el ritual permite bajar la tensión, recuperar energías y reafirmar la confianza antes de un compromiso que tendrá los ojos del mundo puestos sobre Lionel Messi y sus compañeros.
ARGENTINA E INGLATERRA: UNA SEMIFINAL QUE PARALIZARÁ AL PAÍS
El campeón del mundo enfrentará a Inglaterra el miércoles 15 de julio, desde las 16:00 de la Argentina, en el estadio de Atlanta. En juego estará el pasaje a la gran final y la posibilidad de defender hasta el último día la corona conquistada en Qatar.
Frente a un rival poderoso y una historia futbolística repleta de enfrentamientos inolvidables, la Albiceleste llegará sostenida por su talento, su experiencia y una unidad que se volvió marca registrada del ciclo de Scaloni.
La expectativa crece minuto a minuto. Millones de argentinos volverán a detener sus actividades para acompañar a una Selección que, aun en los escenarios más exigentes, conserva las costumbres del pueblo que representa.
Antes del viaje decisivo hubo fuego, carne, música y compañeros reunidos alrededor de una mesa. Ahora llegará el momento de ingresar a la cancha, enfrentar a Inglaterra y luchar por otra final mundialista.
Como anticipó el presidente de la AFA mientras se preparaba el último asado de Kansas: ahora viene lo mejor.