El gobierno de la insensibilidad no da tregua: mientras los salarios están congelados, el transporte en el AMBA vuelve a subir. Viajar para trabajar ya es un lujo que pocos pueden costear. El boleto mínimo de colectivo rompe la barrera de los $750 y el subte se acerca peligrosamente a los $1.500. ¿Hasta cuándo aguanta el pueblo?
En una nueva muestra de desprecio absoluto por la clase obrera y los sectores más humildes, el gobierno nacional autorizó un tarifazo salvaje que entrará en vigencia a partir del 1° de mayo. Sí, justamente en el Día del Trabajador, el regalo del oficialismo es un golpe letal al bolsillo: subas promedio del 5,4% que terminan de dinamitar el presupuesto de las familias argentinas.
La Argentina de la “libertad” parece ser solo para los que tienen la billetera gorda. Para el laburante que se levanta a las 5 de la mañana, la realidad es otra: emergencia social y desesperación.
COLECTIVOS: EL BOLETO MÍNIMO YA ES UNA CONDENA
En la Ciudad de Buenos Aires, el viaje más corto (de hasta 3 kilómetros) pasará a costar $753,74. Pero atención, porque la crueldad no tiene límites: si vivís en el Conurbano —allí donde el ajuste de Milei pega más fuerte— el mínimo en las líneas provinciales trepa a los $918,35.
- Tramo 3 a 6 km: $837,52
- Tramo 6 a 12 km: $902,04
- Viajes largos: Superarán los $1.000.
“Es una locura, ya no sé si vengo a laburar para pagar el viaje o para comer”, comentaba un pasajero en la terminal de Constitución, reflejando el sentimiento de millones que ven cómo el derecho constitucional a transitar se vuelve un privilegio de casta.
EL SUBTE: UN LUJO DE “ELITE”
El ajuste no discrimina transporte. En el subte porteño, la gestión que mira para el costado mientras la gente sufre impuso un aumento que eleva el viaje a $1.490.
Y ojo con la trampa de la SUBE: quienes no tengan la tarjeta nominalizada —muchas veces los sectores más vulnerables o trabajadores informales que no acceden a la tecnología— tendrán que pagar la friolera de $2.369,10 por un solo viaje. Una política expulsiva y discriminatoria que castiga al que menos tiene.
PEAJES: CIRCULAR POR LA CIUDAD ES UN ROBO A MANO ARMADA
Para los que todavía intentan mantener su vehículo para trabajar, las autopistas se convirtieron en aduanas internas de un país fragmentado. Los valores en hora pico en las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno ascienden a $6.121,62 para autos.
¿Este es el modelo que venían a proponer? Un país donde movilizarse cuesta medio sueldo, donde los peajes son cajas recaudadoras de un estado que abandonó sus funciones básicas pero no se olvida de cobrarle al vecino.
CRÓNICA DE UN PAÍS QUE SE DETIENE
Mientras desde los despachos oficiales se jactan de “ajustes necesarios”, en las paradas de colectivo el clima es de extrema tensión. El transporte no es un gasto, es la herramienta necesaria para producir, educar y vivir. Con estos valores, el gobierno de turno está decretando el aislamiento de miles de bonaerenses y porteños que ya no saben qué más recortar.
Mayo empieza con los bolsillos vacíos y la paciencia al límite. ¿Hasta dónde llegará este plan de miseria planificada?