Las cifras oficiales del Indec expusieron la cruda realidad que asfixia diariamente a las familias trabajadoras. En mayo, la actividad económica cayó un 0,5% respecto de abril. Este resultado confirma dos meses consecutivos de contracción e indica el fracaso del ajuste salvaje sobre el mercado interno.
El relato oficialista choca de frente contra los comercios vacíos y la angustia popular. Mientras la recesión castiga a las Pymes, la actividad económica en el sector pesquero sufrió un derrumbe catastrófico del 29,3% interanual. Al mismo tiempo, la industria manufacturera cayó un 5,6% y destruyó miles de empleos formales en todo el país.
¡DESOLACIÓN EN LOS BARRIOS POPULARES! El comercio mayorista y minorista retrocedió un 4,3% interanual. Esta baja demuestra que los sueldos ya no alcanzan para comprar los alimentos básicos de la canasta familiar.
UN MODELO EXTRACTIVISTA QUE DAÑA AL PUEBLO Y BENEFICIA A UNOS POCOS
Las únicas ramas productivas con números positivos responden al esquema extractivista. La minería avanzó un 15,7% y la energía subió un 8,0%. Sin embargo, estos sectores concentrados no generan empleo masivo en los barrios ni solucionan la pérdida del poder adquisitivo.
La experiencia histórica demuestra que la Argentina solo crece cuando se protege el trabajo nacional y se fortalece el consumo popular. En este contexto, el derrumbe de las PYMES y el desplome del consumo confirman que la política económica actual sofoca al pueblo trabajador para favorecer el negocio de unos pocos financieros.