Por Redacción Info del Plata
La crisis del poder adquisitivo y el modelo de desregulación económica implementado por el gobierno de Javier Milei alcanzaron el corazón simbólico y nutricional de la Argentina. De acuerdo con el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo de carne vacuna se desplomó a 46,3 kilos promedio por habitante al año, registrando el nivel más bajo de las últimas dos décadas.
El dato expone una caída interanual del 9,4% respecto al mismo período del año anterior, lo que significa que cada argentino consume casi 5 kilos menos de carne vacuna al año (4,8 kg para ser exactos) en comparación con 2025, perforando incluso los registros más críticos de la historia reciente del país.
El mercado interno, castigado por el ajuste
El informe sectorial revela que la caída del consumo no es una simple modificación en los hábitos alimentarios, sino la consecuencia directa del estrangulamiento de los ingresos familiares. Entre enero y julio, el abastecimiento de carne para el mercado doméstico sumó 1,202 millones de toneladas res con hueso, lo que representa una contracción del 12% interanual (163.400 toneladas menos destinadas al consumo local).
A la par de la licuación salarial frente a la inflación de los alimentos, los mostradores de las carnicerías sufrieron aumentos por encima del promedio general de precios, empujando a los sectores medios y populares a reemplazar los cortes tradicionales por alternativas más económicas o directamente a suprimir la proteína animal de su dieta cotidiana.
Exportación récord a costa del hambre interno
Mientras el mostrador local se retrae, las empresas exportadoras incrementaron sus despachos al exterior un 8,8% en los primeros siete meses del año, alcanzando las 487.200 toneladas. De esta manera, el mercado externo pasó a absorber casi el 29% de la faena total, drenando la oferta disponible para el consumo de los argentinos.
Bajo la doctrina del libre mercado absoluto, el Gobierno eliminó cualquier mecanismo de equilibrio o desacople entre los precios internacionales en dólares y el valor de la comida en pesos. El resultado es un esquema donde los frigoríficos concentrados maximizan ganancias en divisas mientras el pueblo que genera la riqueza nacional pierde el acceso al alimento básico.
Alarma nutricional en la infancia y la tercera edad
El impacto de esta contracción repercute directamente en la salud pública. La carne vacuna aportó históricamente el hierro, zinc y proteínas de alto valor biológico que sostuvieron el desarrollo infantil y la calidad de vida de los adultos mayores en la Argentina.
Al convertirse el kilo de carne en un artículo prohibitivo para un salario promedio o una jubilación mínima, se consolida una regresión alimentaria que profundiza la desigualdad y lesiona el desarrollo de las futuras generaciones.