IMPACTO EN LAS CATARATAS: El insólito hallazgo de 400 kilos de monedas tras una bajante histórica

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El retroceso del caudal del río Iguazú dejó al descubierto un “tesoro” acumulado por años en el lecho fluvial. Las autoridades advierten sobre el grave peligro ambiental detrás de una superstición que no conoce fronteras.

Un escenario natural sin precedentes en las Cataratas del Iguazú permitió revelar uno de los secretos más impactantes que escondía el fondo del río. Una drástica disminución en el caudal, que cayó a apenas 500 mil litros por segundo —un tercio de su flujo habitual—, habilitó un operativo de limpieza especial en el sector brasileño que culminó con el hallazgo de más de 400 kilogramos de monedas.

Lo que para miles de turistas representa un inocente ritual de buena suerte, se convirtió en una montaña de metal oxidado que amenaza el ecosistema de una de las siete maravillas naturales del mundo.

El ritual del daño: por qué estaban allí

A pesar de la cartelería y las prohibiciones vigentes, la costumbre de arrojar monedas al agua para “pedir deseos” persiste entre los visitantes. Sin embargo, el operativo realizado por la empresa concesionaria Urbia+Cataratas puso en evidencia la magnitud de esta práctica.

El personal de limpieza no solo recolectó divisas de diversos países, sino también una preocupante cantidad de botellas plásticas, tapas, pilas y dispositivos electrónicos que habían quedado atrapados en las rocas del lecho fluvial.

Un peligro invisible para la fauna

Expertos ambientales destacaron que el hallazgo no tiene nada de “afortunado”. Las monedas, al permanecer sumergidas, inician un proceso de corrosión y oxidación que libera metales pesados como níquel y cobre, alterando la composición química del agua.

Pero el riesgo más directo lo sufren los animales. Especies autóctonas, como peces y aves, suelen confundir el brillo de los metales con alimento. La ingesta de estos objetos metálicos resulta letal para la fauna del Parque Nacional, que es Patrimonio Natural Mundial.

¿Qué pasará con el “botín”?

Debido al largo tiempo de inmersión, la gran mayoría de las piezas presenta signos avanzados de deterioro, lo que imposibilita su circulación legal. No obstante, las autoridades informaron que se realizará una clasificación exhaustiva:

  • Monedas irrecuperables: Serán tratadas como residuo metálico para su reciclaje.
  • Monedas en buen estado: Se destinarán a proyectos de educación ambiental y programas de reforestación dentro de la reserva.

Tras el operativo, las autoridades del Parque reforzaron el llamado a la conciencia ciudadana. El verdadero tesoro de las Cataratas no reside en el fondo de sus aguas, sino en la preservación de su entorno natural. La consigna es clara: para que los deseos se cumplan, primero hay que cuidar el lugar donde se piden.

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