Dos mujeres fueron hospitalizadas después de un violento impacto contra una unidad de la línea 111. El vehículo quedó irreconocible sobre el Metrobús y la madrugada porteña estuvo a centímetros de convertirse en una tragedia.
Un brutal choque en Palermo encendió todas las alarmas durante la madrugada de este viernes. Un automóvil Peugeot 308 impactó contra un colectivo de la línea 111 en la intersección de la avenida Santa Fe y Darregueyra. Como consecuencia, dos mujeres resultaron heridas y debieron ser trasladadas a un hospital porteño.
El impacto ocurrió dentro del corredor del Metrobús y tuvo una violencia estremecedora. La parte delantera del auto quedó completamente destruida, mientras numerosos restos se esparcieron sobre el andén y la calzada. A pesar del cuadro desolador, no se registraron víctimas fatales.
UNA MADRUGADA DE TERROR EN PLENA AVENIDA SANTA FE
El siniestro se produjo cuando gran parte de la Ciudad todavía dormía. En pocos minutos, ambulancias, bomberos y efectivos policiales llegaron hasta el cruce para asistir a las víctimas, ordenar la circulación y comenzar las tareas de rescate.
Dentro del Peugeot viajaban dos mujeres de 35 y 30 años. La conductora sufrió un traumatismo encéfalo craneano, aunque ingresó orientada y con sus signos vitales estables. Su acompañante también presentó politraumatismos y se encontraba fuera de peligro, según la información difundida durante la mañana.
Tres unidades de emergencia participaron del operativo. Debido a la destrucción del vehículo, los rescatistas debieron trabajar cuidadosamente para poder sacar a las ocupantes y garantizar su inmediata atención médica.
EL AUTO QUEDÓ PRÁCTICAMENTE IRRECONOCIBLE
Las imágenes posteriores al choque en Palermo muestran la verdadera dimensión del impacto. El capot quedó aplastado, el motor terminó expuesto y el parabrisas se hizo pedazos. Además, los airbags se activaron y distintas partes de la carrocería sufrieron graves deformaciones.
La zona trasera tampoco escapó a la violencia de la colisión. El baúl quedó abierto y retorcido, mientras una parte del vehículo terminó sobre el sector peatonal del corredor. A simple vista, resultaba difícil reconocer que aquel montón de hierros había sido un automóvil.
Por su parte, el colectivo presentó daños en el sector delantero y circulaba sin pasajeros. Su conductor sufrió heridas leves, de acuerdo con la actualización conocida durante la mañana. La ausencia de usuarios dentro de la unidad evitó que el número de heridos fuera mucho mayor.
INVESTIGAN CÓMO SE PRODUJO EL VIOLENTO IMPACTO
Una versión preliminar sostiene que el automóvil habría ingresado al corredor después de una confusión con la señalización del semáforo. Sin embargo, esa circunstancia deberá ser confirmada mediante las pericias y el análisis de las cámaras de seguridad disponibles en la zona.
Bomberos trabajaron para retirar los restos que habían quedado dispersos. Más tarde, una grúa removió el Peugeot de los carriles centrales y permitió avanzar con la normalización del tránsito. Ambos vehículos fueron trasladados para continuar con las actuaciones correspondientes.
La intervención quedó en manos de la unidad judicial correspondiente. Los investigadores deberán establecer la velocidad de los vehículos, la secuencia del semáforo y las responsabilidades de cada conductor antes del choque.
UNA TRAGEDIA EVITADA POR SEGUNDOS
El estado del automóvil demuestra que las consecuencias pudieron haber sido devastadoras. Una diferencia de pocos segundos, la presencia de pasajeros en el colectivo o una mayor cantidad de peatones habría transformado el episodio en una catástrofe.
Detrás de cada choque no existen solamente chapas retorcidas y estadísticas. Hay trabajadores, familias y ciudadanos que salen a la calle confiando en regresar a sus hogares. Por eso, la seguridad vial debe ser una política permanente y no una preocupación pasajera después de cada impacto.
Palermo despertó este viernes frente a una escena aterradora. Dos mujeres sobrevivieron, los equipos públicos de emergencia respondieron y no hubo que lamentar muertes. Entre los hierros destruidos quedó una certeza: esta madrugada, la tragedia pasó demasiado cerca.