CRUELDAD Y HAMBRE: 6 CUADRAS DE FILA BAJO LA LLUVIA PARA CONSEGUIR UN EMPLEO QUE EL GOBIERNO DESTRUYÓ

Compartir

La postal del espanto en Moreno: mientras el oficialismo vive en una realidad paralela de planillas de Excel, el pueblo bonaerense resiste a la intemperie por un pedazo de pan. Más de 300.000 puestos de trabajo borrados del mapa en dos años de gestión insensible.

El hambre no espera, y la desesperación, lamentablemente, tampoco. Lo que se vivió esta madrugada en la localidad de Moreno no fue una “convocatoria laboral exitosa”, como intentarán disfrazar los voceros del ajuste; fue una humillación a cielo abierto. Bajo una lluvia persistente y el frío que cala los huesos, cientos de hombres y mujeres se amontonaron desde las 4 de la mañana frente al frigorífico Cabaña Don Theo.

Seis cuadras de fila. Seis cuadras de currículums empapados. Seis cuadras de dignidad puesta a prueba por un modelo económico que solo sabe de exclusión y entrega.

TRABAJAR PARA SOBREVIVIR: EL SUEÑO QUE EL AJUSTE NOS ROBÓ

La empresa buscaba cubrir puestos de logística, limpieza y administración con sueldos de entre $900.000 y $1.400.000. Para el gobierno, son “números”; para la gente que llevó su silla y esperó horas a la intemperie, es la diferencia entre comer o no. La propia dueña de la firma, Carolina Carena, no pudo ocultar su angustia ante las cámaras: “Me pone muy mal estar acá”, confesó, quebrada por la realidad de ver a su pueblo mendigando una oportunidad.

“Vine a las 3 de la mañana porque tengo tres hijos y ya no sé qué inventar para que tengan un plato de comida. El gobierno dice que las cosas están mejorando, pero yo solo veo gente llorando en la fila”, relató uno de los postulantes a nuestro cronista, mientras intentaba proteger su carpeta de la lluvia.


UN PAÍS QUE SE DESANGRA: 300.000 EMPLEOS MENOS

Las cifras del SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino) son lapidarias y exponen el fracaso de la gestión actual. No es una “sensación”: es la masacre del empleo formal.

  • 304.322 puestos de trabajo perdidos en los últimos dos años.
  • Caída estrepitosa del empleo público y privado.
  • Auge de la precariedad: La mayoría de los que hoy hacían fila en Moreno son choferes de aplicaciones o trabajadores temporales que duran apenas tres meses en sus puestos.

DE MORENO A MAR DEL PLATA: EL VIRUS DE LA DESOCUPACIÓN

Esta escena de horror se repite como un bucle infinito en toda la Provincia de Buenos Aires. Hace apenas unas semanas, en Mar del Plata, 700 personas se mataron por apenas 9 vacantes. En Burzaco, la fila llegó a las 10 cuadras para entrar a un depósito.

Mientras el Presidente se saca fotos con magnates en el exterior y festeja “logros” financieros que nadie ve en el bolsillo, el Conurbano se convierte en el escenario de una emergencia social sin precedentes.

¿Hasta cuándo van a seguir ignorando el grito de los trabajadores? La “mano invisible del mercado” parece que solo sirve para ajustar el cuello de los más humildes.

Compartir
Dejar comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *