MILEI Y EL PRO YA PIENSAN EN 2027: LA LIBERTAD AVANZA QUIERE CRECER EN LA CIUDAD Y LA INTERNA SE CALIENTA

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Mientras negocian posibles acuerdos electorales, los libertarios avanzan sobre el histórico territorio del macrismo

Falta más de un año para las elecciones presidenciales de 2027, pero el reparto del poder ya comenzó. La Libertad Avanza y el PRO abrieron conversaciones mientras el espacio conducido por Javier y Karina Milei despliega una estrategia territorial propia en la Ciudad de Buenos Aires, distrito gobernado por el macrismo desde hace casi dos décadas.

La dirigente libertaria Pilar Ramírez aparece como una de las protagonistas del armado porteño. El plan contempla recorridas junto a figuras nacionales del Gobierno para aumentar presencia territorial y fortalecer la estructura libertaria en barrios históricamente asociados al PRO.

ALIADOS PARA GANAR, RIVALES PARA REPARTIR EL PODER

Ahí aparece la gran contradicción de la negociación.

Milei necesita ampliar su base electoral para buscar la reelección. Mauricio Macri, mientras tanto, necesita impedir que el PRO sea absorbido por el crecimiento de La Libertad Avanza. Ambas fuerzas pueden necesitarse en las urnas y, al mismo tiempo, competir ferozmente por quién controla las candidaturas.

Patricia Bullrich quedó en el centro de esa discusión. En los últimos días afirmó que estaría dispuesta a correrse de una candidatura porteña si eso facilitara un acuerdo, aunque posteriormente aclaró: “No dije que me bajaba”.

El Gobierno, mientras tanto, comenzó a desplegar ministros y dirigentes sobre el territorio porteño. El movimiento alimenta las especulaciones sobre la sucesión en la Ciudad y aumenta la presión sobre Jorge Macri y la estructura tradicional del PRO.

No se trata solamente de nombres propios.

La pelea de fondo es por determinar quién hereda políticamente a buena parte del electorado que durante años acompañó al macrismo. La Libertad Avanza pretende consolidarlo bajo una identidad libertaria; el PRO intenta conservar autonomía y capacidad de negociación.

El oficialismo habla de 2027 mientras una parte considerable de la sociedad discute salarios, consumo, empleo y endeudamiento. Esa distancia entre la rosca electoral y las preocupaciones cotidianas puede convertirse también en un problema político.

Porque mientras arriba ya se reparten candidaturas, abajo la pregunta sigue siendo bastante más sencilla: cómo llegar a fin de mes.

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