¿MAÑANA EL PAÍS SE DETIENE? El ajuste de la “Libertad” deja a pie a millones: El miércoles podría no haber un solo colectivo en la calle

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Mientras el Gobierno de la insensibilidad juega a las fuerzas del cielo, las empresas de transporte tocan fondo. Entre el tarifazo del gasoil y la retención indebida de subsidios, el miércoles el AMBA podría convertirse en un desierto de cemento. “Si no hay plata, no hay motores”, advierten.

El modelo de hambre y exclusión de la gestión actual acaba de chocar de frente contra la realidad de los trabajadores. Lo que hace meses era una advertencia, hoy es una amenaza concreta que pone en jaque la movilidad de millones de argentinos: este miércoles el servicio de colectivos en el AMBA podría quedar totalmente paralizado.

La prepotencia oficialista, que se llena la boca hablando de “libre mercado” mientras asfixia los bolsillos populares, ha generado un combo letal. Por un lado, un gasoil impagable que se disparó de $1.700 a $2.100 en un abrir y cerrar de ojos; por el otro, un Estado desertor que se “encanuta” el 60% de los subsidios que deberían haber llegado los primeros días del mes.

Empresarios al límite y trabajadores sin sueldo

Marcelo Pasciuto, director de CETUBA, fue tajante y no anduvo con vueltas: la situación es insostenible. Sin los fondos que el Gobierno retiene caprichosamente, las empresas no tienen un peso partido por la mitad para pagar los salarios al cuarto día hábil.

“Que mañana funcione el transporte depende de que los bancos den descubierto y el sindicato acompañe; si no, no sé quién va a trabajar”, disparó Pasciuto en diálogo con Futurock, dejando en claro que la paz social pende de un hilo.

Desde la AAETA, Luciano Fusaro también le puso números a la tragedia que el Ministerio de Economía pretende ignorar: el combustible representa el 20% de los costos y la cuenta que sacó el Estado “a ojo” quedó totalmente desfasada por la inflación galopante que no logran domar.

El silencio oficial: ¿Cinismo o inutilidad?

Lo más escandaloso de esta crisis es la soberbia del Gobierno. Las cámaras empresarias enviaron cartas documento y notas formales hace 15 días. ¿La respuesta de los funcionarios que “vienen a salvar al país”? Silencio absoluto. No hubo llamados, no hubo mesas de diálogo, solo la indiferencia de quienes gobiernan desde las redes sociales mientras el vecino de a pie se queda varado en la parada.

Desde los despachos oficiales, con el cinismo que los caracteriza, tildaron el reclamo de “sorpresivo” y amenazaron con sanciones. Parece que para el Gobierno, pedir que el transporte funcione con los precios de hace tres meses es una “jugada estratégica”, mientras el pueblo paga los platos rotos.

Un miércoles de furia y abandono

Las cámaras (C.E.A.P., C.E.T.U.B.A., C.T.P.B.A. y C.E.U.T.U.P.B.A) ya avisaron que el riesgo de colapso es total. Si mañana el laburante no llega a su puesto, si el jubilado no puede ir al médico y si los pibes no llegan a la escuela, habrá un solo responsable: un Gobierno que prefiere ajustar las cuentas antes que garantizar que el pueblo se mueva.

¿Habrá respuesta oficial o seguirán mirando para otro lado mientras el transporte público agoniza? El miércoles, la respuesta estará en las paradas vacías.

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