“¡SALÍ DE ARRIBA QUE ESTÁ VIOLETA!”: PELEA DE TERROR, ASFIXIA Y UN CUCHILLO “MISTERIOSO” EN PLENO CENTRO

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Un roce de tránsito en 12 y 58 derivó en una escena dantesca. Una mujer inmovilizó a otra contra el asfalto mientras los testigos gritaban desesperados al ver que la joven no podía respirar. Denuncian que la policía dejó escapar a la agresora armada y que el cuchillo “desapareció” en la comisaría.

El centro platense fue escenario de una secuencia que parece sacada de una película de suspenso, pero con el asfalto de la ciudad como escenografía real. Lo que comenzó como un altercado común por un roce entre un auto y una moto en la esquina de 12 y 58, escaló en segundos a una situación de vida o muerte que dejó a los frentistas y transeúntes en estado de shock.

“No puedo respirar”

El video que circula en las redes es escalofriante. En las imágenes se ve a una mujer de gran porte físico reduciendo de manera brutal a una joven motociclista. Con una rodilla y el peso del cuerpo sobre el pecho, la conductora del auto mantenía a la otra mujer inmovilizada contra el suelo.

“No puedo respirar”, se escucha decir a la joven con un hilo de voz, mientras intentaba zafarse de una presión que pudo ser fatal. La respuesta de la mujer que la dominaba fue de una frialdad absoluta: “No te pasa nada, estás bien”, le decía, mientras los testigos, aterrados, empezaron a rodearlas. “¡Salí de arriba de ella, está violeta!”, le gritó una vecina que notó cómo la joven empezaba a perder el oxígeno.

La versión del cuchillo y el “misterio” en la Comisaría 9°

Detrás de la violencia física, se esconde una trama de acusaciones cruzadas y un procedimiento policial que dejó más dudas que certezas. Según el descargo de la abuela de la automovilista, su nieta no actuó por bronca, sino por defensa propia. Asegura que la motociclista le propinó un golpe de puño y la atacó con un arma blanca.

Sin embargo, el escándalo mayor estalló después:

  • La fuga: Según los familiares de la conductora, mientras los agentes municipales y policiales estaban en el lugar, la motociclista —que aún tendría el cuchillo en su poder— se retiró del sitio sin ser demorada.
  • El arma fantasma: Al radicar la denuncia en la Comisaría 9°, los familiares se encontraron con una sorpresa indignante. Afirman que el arma blanca “desapareció” del relato oficial y que la denuncia terminó siendo tomada en contra de la automovilista, dejando a la supuesta atacante como víctima.

Ciudad violenta

El caso en La Plata se suma a una ola de incidentes de “furia al volante” que viene azotando a la región. Desde amenazas con armas de fuego en el barrio El Mondongo hasta peleas a traición en estaciones de servicio, la calle parece haberse convertido en un territorio sin ley donde cualquier chispa detona una tragedia.

En 12 y 58, la sangre no llegó al río de milagro. Hoy, la justicia deberá determinar qué pasó con el supuesto cuchillo y por qué la situación llegó a un nivel de violencia donde una vecina casi termina asfixiada a plena luz del día.

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