La Selección Argentina sale a la cancha este martes desde las 22 ante Argelia, en Kansas City, con Messi como gran bandera y Scaloni obligado a resolver bajas importantes. Mientras el país se paraliza por la Scaloneta, el Mundial ya dejó triunfos, sorpresas, empates calientes y una certeza: la pelota vuelve a ordenar la agenda popular en medio de una Argentina golpeada por el ajuste.
Hoy juega Argentina. Y cuando juega Argentina, no juega solamente un equipo: se detiene un país entero.
La Selección campeona del mundo debuta este martes a las 22 frente a Argelia, en Kansas City, por el Grupo J del Mundial 2026. El equipo de Lionel Scaloni inicia la defensa del título conseguido en Qatar con Lionel Messi como símbolo mayor y con una ilusión popular que vuelve a atravesar barrios, trabajos, comercios y familias.
Pero el debut llega con interrogantes. Nicolás Tagliafico no podrá estar desde el arranque por lesión y Scaloni debe definir cómo reacomodar la defensa. Además, Julián Álvarez arrastra molestias físicas y podría dejarle su lugar a Lautaro Martínez en el ataque.
El posible 11 de Argentina
Aunque la formación todavía no fue confirmada oficialmente, el equipo que aparece con más fuerza para enfrentar a Argelia sería:
Emiliano “Dibu” Martínez; Nahuel Molina o Gonzalo Montiel, Cristian “Cuti” Romero, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez o Facundo Medina; Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Thiago Almada; Lionel Messi y Lautaro Martínez.
La duda principal pasa por el lateral izquierdo, donde Scaloni podría usar a Lisandro Martínez o Facundo Medina para reemplazar a Tagliafico. La otra incógnita está arriba: Lautaro corre con ventaja si el cuerpo técnico decide preservar a Julián.
Argentina no puede subestimar a Argelia. La memoria de Qatar 2022 todavía está fresca: aquel golpe inicial contra Arabia Saudita terminó siendo una advertencia que fortaleció al grupo, pero también dejó claro que en un Mundial nadie gana con la camiseta.
La pelota vuelve a marcar la agenda
El Mundial empezó hace apenas unos días y ya dejó de todo: México ganó en el debut, Corea del Sur remontó, Alemania goleó, Brasil empató, Uruguay no pudo pasar del empate y varios favoritos ya recibieron señales de alerta.
En la Argentina, cada partido de la Selección aparece como una pausa emocional en medio de una realidad social durísima. Mientras el Gobierno habla de sacrificios, motosierra y números de escritorio, millones de argentinos vuelven a encontrar en la Scaloneta una idea de comunidad, pertenencia y alegría compartida.
No se trata de negar los problemas del país. Al contrario: se trata de entender por qué el fútbol pega tan fuerte en el corazón popular. Porque durante noventa minutos, un pueblo castigado vuelve a sentirse parte de algo colectivo.
La Selección representa todo lo que escasea en la política actual: planificación, conducción, solidaridad interna y cuidado de quienes ponen el cuerpo.
Todos los resultados del Mundial hasta anoche
El torneo comenzó el jueves 11 de junio con la victoria de México por 2 a 0 ante Sudáfrica y el triunfo de Corea del Sur por 2 a 1 frente a República Checa.
El viernes 12, Canadá empató 1 a 1 con Bosnia y Estados Unidos goleó 4 a 1 a Paraguay.
El sábado 13, Qatar igualó 1 a 1 con Suiza, Brasil empató 1 a 1 con Marruecos y Escocia venció 1 a 0 a Haití.
El domingo 14, Australia derrotó 2 a 0 a Turquía, Alemania aplastó 7 a 1 a Curazao, Países Bajos y Japón empataron 2 a 2, Costa de Marfil venció 1 a 0 a Ecuador y Suecia goleó 5 a 1 a Túnez.
El lunes 15, España empató 0 a 0 con Cabo Verde, Bélgica igualó 1 a 1 con Egipto, Arabia Saudita empató 1 a 1 con Uruguay e Irán y Nueva Zelanda terminaron 2 a 2.
Argentina sale a defender la corona
La Scaloneta debuta con la responsabilidad de ser campeona vigente, pero también con una ventaja que no se compra: un grupo que sabe competir bajo presión.
Messi jugará su sexto Mundial, un hecho histórico para el fútbol argentino y mundial. A pocos días de cumplir 39 años, el capitán vuelve a ponerse al frente de una ilusión que ya no carga con la angustia de antes, sino con la autoridad de quien ya conquistó todo.
Pero la historia no se defiende sola. Argentina tendrá que volver a demostrar carácter, inteligencia y hambre competitiva.
Hoy, desde las 22, empieza otra vez el sueño.
Y mientras la realidad del país golpea fuerte, la Selección vuelve a ofrecer una imagen poderosa: cuando hay equipo, conducción y proyecto colectivo, ningún desafío parece imposible.