Una madrugada de absoluto terror paralizó a la humilde comunidad de La Silleta, cuando una trabajadora de 55 años fue brutalmente asesinada a sangre fría. El salvaje episodio ocurrió cerca de las dos y media de la mañana del viernes, a escasos metros del ingreso principal al pueblo. Allí, la víctima recibió una herida mortal de arma blanca que le arrebató la vida en el interior de su propia casa. Actualmente, este desgarrador caso se investiga como un presunto femicidio y las autoridades ya lograron capturar al principal sospechoso, un individuo mayor de 50 años que mantenía una relación sentimental con la mujer fallecida.
El escalofriante plan para silenciar el horror
Todo salió a la luz gracias a la desesperada llamada del hijo de la víctima, quien se comunicó de urgencia con el Sistema de Emergencias 911 para reportar un feroz altercado doméstico. Cuando los efectivos policiales y los equipos de salud arribaron a la escena, se toparon con un panorama verdaderamente macabro. Tristemente, los médicos solo pudieron constatar que la vecina ya no presentaba signos vitales debido a la profunda lesión provocada por el cuchillo. Resulta indignante conocer el perverso detalle que relataron los habitantes del barrio sobre los instantes previos al trágico desenlace. Según los testimonios recolectados en la zona, desde la vivienda provenía música a un volumen ensordecedor, una táctica despiadada que impidió que cualquier pedido de auxilio fuera escuchado.
La investigación tras el brutal asesinato
Rápidamente, la intervención judicial inicial quedó en manos del fiscal penal Daniel Espilocín, quien ordenó el inmediato despliegue del Cuerpo de Investigaciones Fiscales. Los peritos trabajaron sin descanso levantando muestras y resguardando celosamente cada rincón de la propiedad para asegurar las pruebas clave. Horas más tarde, la causa pasó a ser liderada por la fiscal especializada de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet. Dicha funcionaria viajó personalmente hasta el lugar de los hechos con el objetivo de coordinar las acciones legales, aguardando los resultados de la autopsia en el Servicio de Tanatología Forense.
Un Estado nacional ausente que abandona al pueblo
Frente a esta nueva tragedia, queda en evidencia la dolorosa desprotección que sufren los sectores populares frente al brutal desmantelamiento de las políticas de contención social. Durante lo que va del año, el suelo salteño ya contabiliza cinco femicidios, una cifra que hiela la sangre en una provincia que lleva más de una década declarada en emergencia por violencia de género. Mientras los actuales modelos de ajuste insensible recortan el presupuesto y miran para otro lado, son las familias humildes las que siguen pagando con sus vidas. Resulta imperioso recuperar un Estado presente, verdaderamente peronista, que abrace, cuide y proteja a sus mujeres antes de que tengamos que volver a llorar otra muerte evitable.