Registros oficiales revelaron las reuniones de funcionarios libertarios con un estudio inglés con antecedentes por lavado de dinero. Diseñan un sistema para otorgar el pasaporte argentino a extranjeros que paguen 350.000 dólares, abriendo sospechas por paraísos fiscales e impunidad.
El patriotismo de cartón del oficialismo volvió a quedar expuesto ante un negocio que lesiona la seguridad nacional. Documentos oficiales de acceso público confirman que funcionarios de primera línea del Gobierno mantuvieron sucesivas reuniones en la Casa Rosada con emisarios de una conocida firma británica con prontuario internacional por facilitación de lavado de activos y fuga fiscal.
¿El objetivo del cónclave? Terminar de pulir la implementación del “Pasaporte Dorado”, un esquema por el cual cualquier ciudadano extranjero podrá adquirir la residencia y la ciudadanía argentina a cambio de un desembolso de 350.000 dólares en bonos o activos financieros.
La puerta de entrada a las mafias internacionales
El proyecto, que fue presentado internamente como una supuesta “vía para captar inversiones directas”, desató un vendaval de críticas en los organismos antilavado y en la Justicia penal económica. Modelos similares aplicados en países europeos como Chipre o Malta tuvieron que ser cancelados de urgencia tras descubrirse que fueron utilizados masivamente por oligarcas rusos sancionados, líderes de cárteles de la droga y estafadores internacionales para obtener protección diplomática y mover dinero sucio. Especialistas locales advierten que la flexibilización de requisitos de arraigo y la deliberada falta de controles sobre el origen de los fondos transformarán a la Argentina en una guarida a cielo abierto para prófugos y fondos buitre.
Ajuste para los propios, pasaporte express para los de afuera
El contraste político y social resulta una burla obscena: mientras a un trabajador argentino que no llega a fin de mes le niegan un subsidio de transporte, a las universidades les recortan el presupuesto de funcionamiento y a los jubilados y discapacitados les auditan con lupa cada peso de su pensión o receta médica, el Gobierno nacional le pone precio de baratija a la identidad patria. Le abren la puerta de par en par a magnates foráneos para que esquiven la justicia de sus propios países, mientras asfixian con impuestos e inflación a quienes levantan el país todos los días.