El Gobierno nacional habilitó el régimen de “Pasaporte Dorado” por 350.000 dólares. Legisladores advierten que la medida busca facilitar la compra de territorio rural a corporaciones extranjeras.
La soberanía territorial argentina enfrenta una amenaza legal sin precedentes. El oficialismo implementó el régimen del pasaporte dorado en Argentina para inversores financieros. De este modo, cualquier ciudadano del mundo puede adquirir la radicación inmediata aportando divisas.
La tarifa establecida por la Casa Rosada asciende a 350.000 dólares por trámite. Sin embargo, la mayor alarma parlamentaria radica en sus consecuencias sobre la propiedad de la tierra. Al obtener la nacionalidad argentina, los compradores saltean los límites de la legislación agraria vigente.
Peligro inminente sobre los recursos naturales
Los bloques legislativos advirtieron sobre el riesgo en áreas de seguridad de frontera. Fondos internacionales y magnates privados podrán adquirir extensiones rurales sin fiscalización estatal. Asimismo, cuencas hídricas clave de la Patagonia corren riesgo de quedar bajo control extranjero.
Por este motivo, diversos juristas denunciaron la inconstitucionalidad de este mecanismo administrativo. En consecuencia, prepararían amparos judiciales para frenar las resoluciones de Migraciones. Además, el programa no contempla controles de antecedentes financieros contra el lavado de dinero.
Un modelo colonial de extranjerización
Por lo tanto, la identidad nacional pasa a tratarse como una mercancía transaccional. Mientras los trabajadores locales no pueden comprar un terreno para vivir, los extranjeros adquieren estancias a precio de remate. En este sentido, la doctrina peronista exige la defensa irrenunciable del suelo patrio. Finalmente, el pueblo no tolerará la venta encubierta de nuestra soberanía.