Por Redacción Info del Plata
El ajuste implementado sobre el sistema de transporte público por la administración de Javier Milei alcanzó un punto de saturación social indisimulable. De acuerdo con el último informe de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), durante el último mes se vendieron 118,1 millones de pasajes de colectivo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), frente a los 146,1 millones registrados en el mismo período del año previo. La diferencia representa un derrumbe interanual del 19,1%, equivalente a 28 millones de viajes menos en apenas treinta días.
El desplome se traduce en una fotografía cotidiana alarmante: durante los días hábiles, el promedio diario de pasajeros se redujo en 1.447.943 personas (pasando de 8.373.327 a 6.925.384 usuarios por jornada, una caída del 17,3%). Los domingos, la contracción perforó todos los registros con un retroceso del 35,8%, evidenciando que las familias trabajadoras debieron suspender traslados familiares, recreativos y visitas sociales por la imposibilidad material de pagar el pasaje.
El nuevo cuadro tarifario desde el 1° de septiembre
Lejos de revisar la política tarifaria ante la masiva expulsión de usuarios, las autoridades ratificaron la entrada en vigencia a partir del martes 1° de septiembre de un nuevo incremento promedio de entre el 4,1% y el 4,3%, acumulando un alza del 68,76% en lo que va del año en el territorio bonaerense:
- Provincia de Buenos Aires (Líneas 200 en adelante):
- Tramo de 0 a 3 km (Boleto mínimo): pasa de $1.111,19 a $1.158,97.
- Tramo de 3 a 6 km: de $1.250,08 a $1.303,83.
- Tramo de 6 a 12 km: de $1.388,98 a $1.448,71.
- Tramo de 12 a 27 km: de $1.666,78 a $1.738,45.
- Más de 27 km: de $1.959,58 a $2.043,84.
- Líneas de CABA: el boleto mínimo trepará a $887,87, con tramos de hasta $1.138,61.
- Subte porteño: la tarifa se incrementa un 4,1% y alcanza los $1.753,04 por viaje.
- Líneas de Trenes Metropolitanos: el boleto mínimo sube a $480 para usuarios registrados.
Para los usuarios que no cuentan con la tarjeta SUBE registrada a su nombre, el esquema tarifario resulta confiscatorio: el boleto mínimo en Provincia salta a $2.317,94 y los trayectos largos superan los $4.087 por viaje.
El descubierto de la SUBE quedó pulverizado
La escalada tarifaria dejó al descubierto otra distorsión operativa: el saldo de emergencia fijado en la tarjeta SUBE ($1.200) apenas alcanza para costear un único pasaje mínimo en el conurbano y ya ni siquiera cubre un viaje completo en el subte porteño, bloqueando de forma inmediata el acceso al servicio a quienes se quedan sin crédito en la vía pública.
Para una familia tipo con dos trabajadores y dos estudiantes que deben combinar colectivos y trenes a diario, el presupuesto destinado exclusivamente a la movilidad supera holgadamente los $180.000 mensuales, absorbiendo más del 25% de un salario formal promedio y empujando a miles de empleados informales a caminar decenas de cuadras para abaratar costos.
Asfixia al transporte y crisis urbana
La pérdida de usuarios no redundó en un servicio más eficiente. Los kilómetros recorridos por las empresas cayeron un 8,9%, evidenciando una menor frecuencia de unidades, mayor tiempo de espera en las paradas y un deterioro progresivo del parque automotor. Al retirar los subsidios a la demanda y asfixiar a los pasajeros, el Gobierno empuja al colapso a las líneas comunales e interurbanas.