Registros oficiales revelaron contrataciones del área de Defensa y Seguridad por más de 445 millones de dólares. El Poder Ejecutivo insiste en que las arcas públicas están vacías para la asistencia básica. Sin embargo, los dólares aparecen para compras bélicas.
El relato de la austeridad fiscal chocó contra las planillas oficiales de compras públicas. El Gobierno nacional destinó más de 445 millones de dólares a insumos militares y de seguridad. De esta manera, el Ministerio de Defensa avanzó con compras de equipamiento y armamento bélico.
Por este motivo, crecen las críticas de la oposición y de los sectores sociales. La administración libertaria sostiene que no existen partidas para reponer remedios oncológicos. Sin embargo, las compras de armas Milei las autoriza con celeridad administrativa.
Pertrechos de guerra mientras falta comida
El desglose de los expedientes oficiales muestra compras directas en moneda extranjera. Asimismo, se adquirieron municiones, vehículos blindados y repuestos para aeronaves. En consecuencia, los recursos públicos se concentran en una carrera armamentística innecesaria.
Por lo tanto, la contradicción moral del modelo económico queda a la vista de todos. Mientras los jubilados pierden poder adquisitivo, las compras bélicas avanzan sin objeciones de Hacienda. Además, los comedores comunitarios siguen esperando la entrega de partidas de alimentos secos.
Una política exterior de subordinación
El oficialismo busca alinearse de forma automática con las potencias militares extranjeras. De este modo, el país adquiere chatarra y pertrechos para exhibir lealtad geopolítica. Por consiguiente, se sacrifica el bienestar del pueblo en el altar de la especulación internacional.
En este sentido, la defensa de la Nación exige fortalecer el tejido productivo y la soberanía tecnológica. Finalmente, la sociedad demanda explicaciones ante este despilfarro millonario en armamento.