CIUDAD DE EXCLUSIÓN: EL PLAN DE MISERIA DE MACRI Y MILEI LANZA A MILES A LAS VEREDAS MIENTRAS EL PRO MAQUILLA LOS NÚMEROS

Compartir

El hambre no espera: mientras la gestión de Jorge Macri intenta ocultar la realidad con censos de cotillón, las organizaciones sociales denuncian que hay casi 12.000 compatriotas durmiendo en el frío cemento porteño. El modelo de ajuste nacional y el abandono local están transformando a la CABA en la capital de la desesperanza.

La Ciudad de Buenos Aires duele. Pero duele más cuando se camina después de las diez de la noche y se ve cómo el modelo de exclusión que bajan Milei desde Nación y Jorge Macri desde Uspallata está haciendo estragos. La “vidriera del mundo” que nos quieren vender es, en realidad, un cementerio de sueños donde cada vez más familias terminan con el colchón en la vereda.

Las cifras oficiales, esas que se cocinan en los despachos con aire acondicionado, hablan de poco más de 5.000 personas entre calle y paradores. Pero la mentira tiene patas cortas. El último Censo Popular, realizado por quienes sí caminan los barrios y no le tienen miedo al barro, arroja un número escalofriante: 11.892 personas en situación de calle. Sí, leíste bien: el doble de lo que el “macrismo ilustrado” se anima a reconocer.

Maquillaje estadístico y crueldad política

Para el Gobierno porteño, el aumento de personas en paradores es apenas un “movimiento estadístico”. Para el pueblo, es la prueba de que ya no se llega ni al alquiler de una pieza de hotel. En solo un año, la cantidad de gente hacinada en los paradores —esos lugares que por ley deberían funcionar las 24 horas y muchas veces son trampas de abandono— subió un 20%.

“Levantamos las baldosas para ver si quedó alguien sin entrevistar”, sentenció Horacio Ávila, de Proyecto 7, desnudando la precariedad de los relevamientos del PRO que parecen estar diseñados para no ver lo que resulta obvio a la vista de cualquier vecino.

El ajuste se paga con salud y dignidad

No es solo la falta de un techo. Es la perversidad de un sistema que empuja a los más vulnerables al abismo. Los datos del censo popular son una bofetada a la gestión de la “pobreza cero” que nunca llegó:

  • El 38% de los encuestados cayó a la calle en el último año, víctimas directas de la motosierra y la inflación descontrolada.
  • El 80,9% denuncia haber sufrido violencia institucional. Sí, la misma policía que debería cuidarlos, los hostiga para que “no ensucien” la visual de los turistas.
  • El 70% de los que hoy tienen problemas de consumo empezaron a usar sustancias después de quedar en la calle. La calle no es una elección, es un laberinto del que el Estado te impide salir.

¿Dónde está la plata de los porteños?

Mientras se destinan millones a pauta publicitaria para convencernos de que la Ciudad está “linda”, el presupuesto para vivienda se licúa. La Ley 3706, que exige asistencia integral, es hoy letra muerta.

El modelo de Macri y Milei no cierra sin gente afuera. No es impericia, es un plan sistemático de exclusión. Mientras ellos siguen debatiendo en X (Twitter) y se sacan fotos en Barrio Parque, miles de argentinos se preguntan si esta noche habrá un plato de sopa o si el frío volverá a ser su única compañía.

La Ciudad de Buenos Aires ya no es de todos; es solo para los que pueden pagarla. Para el resto, queda el asfalto y el olvido de un gobierno que decidió darle la espalda al pueblo.

Compartir
Dejar comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *