La mujer utilizó la matrícula de un colega varón durante meses. El personal de enfermería descubrió el engaño al notar su “alarmante falta de capacitación” para suturar heridas en un evento deportivo.
La salud pública de la provincia de Chaco se encuentra en el ojo de la tormenta tras revelarse un caso de ejercicio ilegal de la medicina que estremece a la comunidad. Una mujer, cuya identidad real aún es objeto de investigación, logró infiltrarse en el sistema sanitario y desempeñarse como médica de guardia en los hospitales de Quitilipi y Presidencia de la Plaza, utilizando una matrícula profesional robada.
El caso salió a la luz tras la denuncia radicada por Orlando Di Nubila, director de la Región Sanitaria 2, ante la Comisaría de Machagai. Lo que comenzó como una sospecha por errores técnicos terminó en el descubrimiento de una maniobra delictiva: el número de matrícula que la mujer estampaba en sellos y formularios pertenece, en realidad, a un médico varón que ejerce en el sector privado y que desconocía por completo que su identidad profesional estaba siendo usurpada.
Fallas técnicas y sospechas en el quirófano
La farsa comenzó a desmoronarse durante la Copa Indunor. En medio de incidentes en el campo de juego, la supuesta profesional mostró una incapacidad manifiesta para realizar procedimientos básicos. “Las enfermeras notaron su falta de capacitación porque ellas mismas tuvieron que terminar haciendo las suturas”, detalló Di Nubila.
A este episodio se sumaron advertencias previas de enfermeras de los nosocomios, quienes ya habían marcado “graves falencias” en sus diagnósticos y procederes. Tras una verificación cruzada con el Ministerio de Salud Pública, se confirmó que el DNI de la mujer no guardaba relación alguna con la documentación presentada para su contratación.
“Atendió a personas que luego fallecieron”, alertaron las autoridades, confirmando que la mujer llegó a firmar al menos 9 actas de defunción y numerosos libros de guardia que ahora forman parte de la prueba judicial.
Una identidad construida sobre mentiras
La investigación reveló que la mujer mantenía un relato contradictorio sobre su origen para evitar ser rastreada. Aseguraba ser de Formosa, vivir en Corrientes y tener familia en Paraguay. Sin embargo, el padrón electoral demostró que emitió su voto en Sáenz Peña, desnudando una red de falsedades que mantenía incluso ante sus compañeros de turno.
Actualmente, la sospechosa se encuentra prófuga. Tras la denuncia penal, desapareció de los lugares que solía frecuentar y no se presentó a las guardias programadas para el mes de abril.
Documentación secuestrada y causa judicial
La Fiscalía de Investigación Penal N° 3, bajo la tutela del Dr. Marcelo Soto, tomó las riendas del caso. Entre las pruebas recolectadas se encuentran:
- Fotocopias certificadas de registros electrónicos.
- Libros de guardia con firmas y sellos apócrifos.
- Documentación de derivaciones al Hospital 4 de Junio.
La justicia investiga ahora los delitos de usurpación de títulos y honores y ejercicio ilegal del arte de curar, mientras se intenta determinar cómo logró sortear los controles administrativos para ser contratada en el sistema público desde agosto del año pasado.