El “Ministro Pantalla” está en la cuerda floja tras las revelaciones del contratista que hunden su imagen. Los hermanos Milei lo sostienen a capa y espada para no mostrar debilidad, pero en los pasillos de la Rosada el clima es de “sálvese quien pueda”. Guerra de egos, operaciones cruzadas y un Gobierno que se cae a pedazos mientras la gente no llega a fin de mes.
La mentira tiene patas cortas, y al “vocero de la casta” devenido en Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el pasado le está cobrando facturas con intereses de usura. En una Argentina sumergida en el hambre y la desocupación por las políticas de ajuste brutal, el escándalo patrimonial que salpica al funcionario estrella ha desatado una verdadera guerra civil dentro del riñón libertario.
¿El principio del fin?
Tanto Javier como Karina Milei han bajado la orden: “No se entrega a nadie”. Para “El León” y “La Jefa”, soltarle la mano a Adorni sería admitir que la corrupción —esa que juraron combatir con motosierra de cotillón— vive y duerme en sus propios despachos. Sin embargo, los números no mienten: la imagen de Adorni se desplomó más de 10 puntos, arrastrando al abismo la credibilidad de toda la gestión.
Mientras el pueblo reza para que el sueldo llegue a la semana que viene, en la Casa Rosada la preocupación no es el precio del pan, sino cómo tapar el sol con las manos tras las explosivas declaraciones del contratista Matías Tabar, que dejaron al descubierto una trama de manejos que la Justicia ya no puede ignorar.
El Gabinete, un nido de víboras
La interna arde. Patricia Bullrich, siempre lista para oler sangre, ya le habría pedido la cabeza de Adorni al Presidente. La “Pato”, que no olvida las operetas del karinismo en su contra, sabe que el Jefe de Gabinete es un lastre. Pero no es la única: la mayoría de los ministros, aunque en público sonríen para la foto, en privado mastican bronca. “Nos está hundiendo a todos”, se escucha en los pasillos.
- El factor Caputo: Al “Messi” de las finanzas (que sigue timbeando con el hambre de los jubilados) le molesta el ruido. Luis Caputo quiere “noticias positivas” para seguir con su bicicleta financiera y ve en el escándalo de Adorni un obstáculo para sus negocios con las provincias.
- La traición de los “propios”: Crecen los cortocircuitos con el Ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. En el entorno de Adorni sospechan de filtraciones judiciales, mientras que del lado de Mahiques advierten que no van a dar “manotazos de ahogado” para salvar a un funcionario quemado.
Emergencia Social y Ceguera Política
Es indignante. Mientras se filtran videos de las lujosas remodelaciones en la casa del country de Adorni, el oficialismo especula con que el Mundial de fútbol “distraiga” a la gente y enfríe la causa. Apuestan al olvido mientras el bolsillo de los trabajadores sangra.
La parálisis es total. En el Congreso no hay quórum, las leyes de entrega nacional están frenadas y el Gobierno solo se dedica a la autodefensa corporativa. Milei prefiere sostener a su amigo antes que dar respuestas a una sociedad que ya no aguanta más el ajuste.
EL DATO: Adorni intentará mañana una “limpieza de imagen” con Alejandro Fantino. ¿Podrá explicar los fondos o seguirá con el cinismo que lo caracteriza?
La rebelión interna ya comenzó. Los nombres de Martín Menem y Luis Petri suenan como reemplazos en un juego de sillas eléctricas donde nadie quiere sentarse. El barco libertario hace agua, y lo único que parece importarles es salvar al capitán del naufragio mediático, mientras el país se hunde en la miseria más profunda de las últimas décadas.