La provincia aprobó una norma que obliga a comercios y organismos públicos a reducir luces y ruidos durante una franja diaria para facilitar la inclusión de personas con autismo y otras alteraciones sensoriales.
JUJUY.- La aprobación de la denominada “hora silenciosa” en Jujuy marca un antes y un después para miles de familias que conviven con el trastorno del espectro autista (TEA) y otras condiciones vinculadas a la hipersensibilidad sensorial. Mientras en buena parte del país la inclusión continúa siendo una promesa pendiente, la provincia decidió avanzar con una medida concreta que obliga a supermercados, comercios y oficinas públicas a reducir los estímulos visuales y sonoros durante una franja horaria determinada.
La iniciativa quedó plasmada en la Ley Nº 6513, una norma que busca eliminar barreras cotidianas que muchas veces pasan desapercibidas para la mayoría de la sociedad, pero que representan un verdadero obstáculo para miles de personas. Ingresar a un supermercado, recorrer un shopping o realizar un trámite puede convertirse en una experiencia extremadamente estresante debido al exceso de luces, música, anuncios, sonidos ambientales y circulación permanente de personas.
Una respuesta a un reclamo histórico de las familias
Durante años, familiares, organizaciones y referentes de la comunidad vinculada al autismo impulsaron proyectos similares sin éxito. Finalmente, luego de un largo proceso de trabajo y visibilización, la Legislatura jujeña aprobó una normativa que busca garantizar mayor accesibilidad y promover la inclusión real.
La denominada “hora silenciosa” establece que, durante un período diario, los establecimientos deberán disminuir la intensidad de las luces, apagar la música ambiental y reducir otros estímulos sensoriales que puedan generar ansiedad, angustia o sobrecarga en personas con hipersensibilidad.
Especialistas remarcan que este tipo de adaptaciones no generan perjuicios para el resto de los consumidores y, en cambio, permiten que muchas familias puedan desarrollar actividades cotidianas sin enfrentar situaciones de estrés extremo.
Inclusión que va más allá de un simple gesto
Lejos de tratarse de una acción simbólica, la medida busca garantizar igualdad de oportunidades para que adolescentes y adultos con autismo puedan desarrollar mayor autonomía e independencia.
La reglamentación de la ley será ahora responsabilidad del Poder Ejecutivo provincial, que deberá definir cómo será la implementación según el tipo de comercio, organismo o establecimiento alcanzado por la normativa.
La aprobación también cobra relevancia en un contexto donde los eventos masivos, las celebraciones deportivas y el aumento constante de estímulos urbanos suelen representar momentos especialmente difíciles para quienes presentan alteraciones sensoriales. Muchas familias recurren diariamente al uso de auriculares con cancelación de ruido o buscan espacios aislados para evitar crisis derivadas de la sobreestimulación.
Un debate que empieza a crecer en todo el país
La experiencia de Jujuy vuelve a instalar una discusión que hasta hace pocos años permanecía prácticamente invisible: la necesidad de adaptar los espacios públicos para que todas las personas puedan participar en igualdad de condiciones.
Mientras distintas provincias aún no avanzan con iniciativas similares, la implementación de la “hora silenciosa” abre el debate sobre la accesibilidad como una política pública concreta y no únicamente como un discurso. Para miles de familias, reducir durante una hora el volumen de la música o bajar la intensidad de las luces puede representar mucho más que una modificación ambiental: significa recuperar derechos, autonomía y calidad de vida.
Ahora resta conocer cómo será la reglamentación y si otras jurisdicciones decidirán seguir el mismo camino para garantizar una inclusión efectiva en todo el país.