LA PATRIA EN LIQUIDACIÓN: EL GOBIERNO REMATA TIERRAS ESTRATÉGICAS EN EL ESTRECHO DE MAGALLANES Y LA PATAGONIA

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A través de la Agencia de Administración de Bienes del Estado, el Ejecutivo superó los 351 millones de dólares en subastas de inmuebles públicos. La venta de predios de las Fuerzas Armadas y del INTA en zonas clave del Atlántico Sur pone en riesgo la soberanía de la Nación frente a apetencias geopolíticas extranjeras.

Mientras el discurso oficial predica un rigor de mercado abstracto, la geografía argentina se remata al mejor postor. En las últimas cuatro horas se confirmaron nuevos avances del Poder Ejecutivo para la enajenación de predios pertenecientes a las Fuerzas Armadas, al INTA y a infraestructuras ferroviarias estratégicas. El foco de mayor alarma soberana se sitúa en el extremo sur del continente, donde tierras linderas al Estrecho de Magallanes y de acceso directo a la Antártida están siendo puestas bajo el martillo comercial de la AABE (Agencia de Administración de Bienes del Estado).

La recaudación oficial por estas maniobras supera ya los 351 millones de dólares. Lejos de reinvertirse en capacidad industrial, infraestructura de transporte o soberanía tecnológica, la divisa ingresada se destina íntegramente a sostener el esquema de endeudamiento y la calma ficticia del mercado financiero.

Diputados de la oposición y especialistas en defensa nacional han advertido que los lotes rematados en la provincia de Tierra del Fuego y Santa Cruz ocupan un lugar neurálgico en el mapa de la geopolítica mundial. El Estrecho de Magallanes representa el único paso natural entre los océanos Atlántico y Pacífico que no depende de esclusas artificiales. La desprotección y privatización de estos predios vulnera el control soberano sobre el Atlántico Sur, las Islas Malvinas y los accesos al continente blanco.

Esta política de enajenación inmobiliaria se suma a los intentos del oficialismo por derogar definitivamente en el Congreso de la Nación la Ley de Tierras, normativa que limita la extranjerización del suelo patagónico y protege los recursos hídricos continentales. Asimismo, la venta sistemática de inmuebles del INTA atenta contra el desarrollo de biotecnología agropecuaria nacional autónoma, pilar de nuestra capacidad productiva.

Desde la doctrina argentina, la soberanía no es una consigna lírica: es una condición física, geográfica y económica de existencia de la Comunidad Organizada. Ninguna nación es soberana si subordina la custodia de sus fronteras estratégicas y sus recursos naturales al interés de fondos de inversión privados. La verdadera burguesía nacional requiere un Estado firme que garantice la integridad del territorio y el libre tránsito productivo, no una administración que funcione como una inmobiliaria al servicio del capital transnacional sin patria. Vender la tierra para pagar deuda es pan para hoy y sumisión para mañana.

El remate territorial no resuelve el déficit estructural del país; liquida la capacidad de las futuras generaciones de argentinos para decidir su propio destino. Info del Plata mantendrá un monitoreo permanente sobre cada lote subastado y la procedencia de sus compradores finales para que el pueblo sepa quién se está quedando con el suelo de la Patria.

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