El “modelo de la libertad” es una fábrica de desocupados. En solo dos años, la motosierra de la Casa Rosada aniquiló 304.322 puestos de trabajo registrados. Mientras la industria se hunde a niveles históricos, el Gobierno festeja el crecimiento de la precariedad. ¿Esta es la vida digna que prometieron?
La realidad es una bofetada que los trolls de las redes no pueden ocultar. Los datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, basados en el SIPA, confirman lo que se vive en cada barrio de la Argentina: el empleo asalariado está en caída libre. Desde que el experimento libertario tomó las riendas del país, el trabajo con derechos, aportes y aguinaldo se convirtió en una especie en extinción.
La masacre laboral en números
En los últimos 24 meses, la Argentina perdió la escalofriante cifra de 304.322 puestos de trabajo en el segmento asalariado registrado. No son solo números en una planilla; son más de 300 mil familias que se quedaron sin el sustento mensual, sin obra social y sin futuro bajo este esquema económico que asfixia al que produce.
Si desglosamos la herida, el panorama es desolador:
- Sector Privado: Una sangría de 206.262 puestos desde noviembre de 2023.
- Sector Público: 77.044 trabajadores en la calle bajo la excusa de la “eficiencia”.
- Casas Particulares: 21.016 mujeres y hombres que perdieron su fuente de ingresos.
El “éxito” de la precariedad: Monotributo para todos
Mientras destruyen el empleo genuino, el Gobierno infla el pecho con el aumento del trabajo independiente. ¡Claro! Es la “monotributización” de la miseria. El número de monotributistas saltó un 7,8%, sumando a más de 157 mil personas al sistema.
No es crecimiento, es desesperación. Es el trabajador que, tras ser despedido de la fábrica, tiene que salir con la bicicleta o el auto a “emprender” sin ninguna red de contención. Mientras el empleo registrado cayó un 1,2% interanual, el Gobierno celebra que la gente se inscriba en el monotributo para sobrevivir.
La industria nacional, herida de muerte
El informe del experto Luis Campos (CTA) es lapidario: la industria manufacturera está en su peor momento de las últimas dos décadas. Se encuentra un 6,1% por debajo de su pico de 2023. Ni siquiera sectores que el oficialismo promociona como “salvadores” logran dar la talla:
- Minería y Petróleo: A pesar de los anuncios rimbombantes, está un 10% por debajo de los niveles de hace dos años. Vaca Muerta crece para las multinacionales, pero no compensa el desierto laboral en el resto de las cuencas.
- El Campo: El empleo directo en el agro está en niveles bajísimos, apenas un 2,4% arriba del piso de 2023.
- Finanzas: El sector gana fortunas, pero el empleo retrocedió un 3,5%. La tecnología y el ajuste hacen que los bancos ganen más con menos gente.
¿Hasta cuándo?
El ajuste más grande de la historia de la humanidad, como le gusta decir al Presidente, lo están pagando los de siempre. Con la Hotelería y Gastronomía cayendo un 0,7% mensual y la industria retrocediendo sin pausa, el sueño de la “Argentina potencia” parece ser solo para los amigos del poder y los especuladores financieros.
El pueblo sigue esperando que los brotes verdes no sean, en realidad, el pasto de los cementerios industriales que está dejando este modelo.