“VALIJAS ABIERTAS Y CAJAS VACÍAS”: ESCÁNDALO EN EZEIZA POR DENUNCIAS DE EQUIPAJES SAQUEADOS

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Pasajeros de un vuelo procedente de Santo Domingo denunciaron que recibieron sus valijas abiertas, revueltas y con objetos faltantes después de una extensa espera. Al menos diez viajeros iniciaron reclamos. El episodio vuelve a encender una pregunta inquietante: ¿quién protege las pertenencias de los argentinos cuando pisan el principal aeropuerto internacional del país?

Una escena de indignación, desconcierto y bronca explotó durante la madrugada en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Pasajeros del vuelo DM 3260 de Arajet, procedente de Santo Domingo, denunciaron que varias valijas aparecieron abiertas, dañadas, revueltas y, en algunos casos, con objetos faltantes después de esperar durante más de una hora frente a las cintas de equipaje.

El episodio ocurrió tras el arribo del vuelo durante la madrugada del sábado. Según el relato de una de las pasajeras damnificadas, los viajeros comenzaron a sospechar cuando la entrega del equipaje se demoró mucho más de lo habitual. Cuando finalmente aparecieron las valijas, llegó la sorpresa: cierres violentados, pertenencias desordenadas y cajas que habrían aparecido vacías.

UNA MADRUGADA DE BRONCA EN LA PRINCIPAL PUERTA DE ENTRADA AL PAÍS

Lara, una de las pasajeras afectadas, registró parte de la situación y difundió las imágenes en redes sociales. La publicación rápidamente multiplicó comentarios de usuarios preocupados por la seguridad del equipaje en los aeropuertos.

De acuerdo con su testimonio, entre los pasajeros había personas que regresaban desde Punta Cana, Miami y Nueva York antes de realizar la conexión que terminó en Buenos Aires.

La demora habría sido de aproximadamente una hora y media. En medio de la incertidumbre, algunos pasajeros decidieron revisar inmediatamente sus pertenencias y comenzaron a descubrir los presuntos faltantes.

En el caso de Lara, la pasajera aseguró que al llegar a su domicilio comprobó que no estaban un par de zapatillas, una campera y un perfume. Calculó que los elementos sustraídos tendrían un valor cercano a los 600 dólares.

¿QUIÉN RESPONDE CUANDO UNA VALIJA APARECE ABIERTA?

El caso deja expuesto un interrogante que ninguna discusión burocrática debería esconder: un pasajero entrega su equipaje cerrado y espera recuperarlo en las mismas condiciones.

Cuando eso no ocurre, poco importa para la víctima qué empresa, sector, jurisdicción o eslabón de la cadena tenía físicamente la valija en ese momento. Lo concreto es que alguien subió a un avión con sus pertenencias y terminó el viaje contando lo que le faltaba.

Al menos diez pasajeros habrían realizado reclamos ante la compañía aérea. Arajet se comunicó posteriormente con una de las damnificadas, pidió disculpas y comenzó a gestionar su caso.

La pasajera lanzó además una advertencia para otros viajeros: revisar el contenido del equipaje antes de abandonar la zona de cintas y efectuar cualquier reclamo inmediatamente.

VERSIONES CRUZADAS Y UNA INVESTIGACIÓN QUE DEBE ACLARAR QUÉ PASÓ

Hasta el mediodía del lunes, la Policía de Seguridad Aeroportuaria señaló que no tenía denuncias registradas vinculadas con este episodio.

Por otro lado, desde el ámbito aeroportuario surgió una versión según la cual las valijas podrían haber llegado abiertas desde la propia bodega del avión. Esa hipótesis resulta central porque determinar dónde ocurrió la manipulación será indispensable para establecer eventuales responsabilidades.

Por ahora, no existe información suficiente para afirmar quién abrió los equipajes ni en qué momento exacto ocurrió.

Precisamente por eso, las autoridades y las empresas involucradas tienen una responsabilidad urgente: reconstruir el recorrido de esas valijas, preservar cámaras de seguridad, establecer quién tuvo acceso al equipaje y ofrecer una explicación pública a los pasajeros.

EZEIZA NO PUEDE CONVERTIRSE EN TIERRA DE NADIE

El Aeropuerto Internacional de Ezeiza es una de las principales puertas de entrada y salida de la Argentina. Cualquier denuncia de equipajes violentados exige una respuesta inmediata, transparente y verificable.

No alcanza con trasladar responsabilidades de un sector a otro mientras los pasajeros quedan atrapados entre formularios, mostradores y explicaciones contradictorias. Si efectivamente existieron sustracciones, debe determinarse dónde se produjeron, quiénes participaron y qué controles fallaron.

“Valijas abiertas y cajas vacías” es la imagen que quedó instalada después del episodio. Ahora falta lo más importante: saber qué pasó realmente y quién se hará cargo.

Mientras avanza el esclarecimiento, la recomendación para los pasajeros es sencilla pero reveladora del clima generado por el caso: revisar la valija antes de abandonar el sector de equipajes, documentar cualquier daño o faltante y efectuar el reclamo inmediatamente.

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