La desregulación de las cuotas de salud privada provocó una caída histórica de afiliados. Más de 1,2 millones de argentinos se quedaron sin cobertura médica en los últimos meses. Las familias ya no pueden afrontar cuotas que superan el medio millón de pesos.
La desregulación indiscriminada de los servicios esenciales provocó una catástrofe en los hogares. El constante aumento de prepagas alcanzó picos de hasta el 500% en las cuotas familiares. En consecuencia, más de 1,2 millones de argentinos debieron darse de baja del sistema médico.
Por este motivo, los hospitales públicos registran un aumento récord en la demanda diaria. Las familias de clase media ya no pueden destinar medio millón de pesos solo a salud privada. Por lo tanto, miles de pacientes con tratamientos crónicos quedan completamente a la deriva.
Jóvenes y jubilados: los más desprotegidos
El relevamiento sanitario arroja datos que generan profunda alarma social. En la franja etaria de 15 a 29 años, la mitad de los jóvenes ya carece de cobertura médica. Asimismo, los adultos mayores sufren la quita de prestaciones y el encarecimiento de copagos.
De este modo, el mercado privado de salud opera con total impunidad tarifaria. Las empresas aumentan sin control mientras el Estado renuncia a su función fiscalizadora. Además, los sueldos formales en pesos perdieron toda proporción frente al valor de los planes de salud.
Un sistema sanitario al borde de la saturación
Por consiguiente, la falta de regulación oficial sobrecarga las guardias provinciales y municipales. Los médicos de cartilla también denuncian que sus honorarios continúan cobrándose con meses de demora. En este sentido, el único beneficiario del modelo es el directorio de las grandes corporaciones. Finalmente, la sociedad civil reclama medidas urgentes para frenar los abusos en las cuotas.