Profesionales de la salud de la obra social iniciaron una medida de fuerza por el atraso de sus honorarios. Datos oficiales confirman un recorte superior a 1,2 billones de pesos en las partidas de PAMI. Los afiliados ya redujeron la compra de remedios esenciales
El sistema asistencial de los adultos mayores ingresó en un colapso operativo sin precedentes. Los médicos y odontólogos iniciaron un paro nacional contra la conducción del organismo. Los profesionales denuncian que sus honorarios perdieron más del 50% de su poder adquisitivo. Por este motivo, miles de jubilados quedaron sin atención primaria en todo el país.
La raíz del conflicto radica en el salvaje ajuste al PAMI ejecutado por el Ministerio de Economía. Informes parlamentarios revelan una quita superior a 1,2 billones de pesos en las transferencias oficiales. En consecuencia, los centros de salud no pueden sostener la provisión básica de insumos.
Medicamentos inaccesibles y recetas archivadas
La degradación de los ingresos previsionales repercute de manera directa en las farmacias. El despacho de medicamentos para afiliados de PAMI cayó un 18,4% interanual. Asimismo, la jubilación mínima apenas alcanza para comprar alimentos elementales de la canasta básica.
Por lo tanto, miles de abuelos racionan sus pastillas para la presión o el corazón. De este modo, la falta de prevención saturará las terapias intensivas hospitalarias en el corto plazo. Además, el Gobierno nacional responde pagando a proveedores con bonos de deuda desvalorizados.
Un retroceso inaceptable en derechos sociales
Por consiguiente, la conducción libertaria descarga el peso del ajuste sobre los sectores más indefensos. Los jubilados aportaron durante décadas para sostener la seguridad social argentina. En este sentido, no existe cálculo contable que justifique privar a un anciano de su médico de cabecera. Finalmente, los gremios de la salud exigen la restitución inmediata de los fondos recortados.