¡LUNES NEGRO EN LAS VÍAS! COLAPSO TOTAL EN LOS TRENES MITRE, SARMIENTO Y ROCA: MILES DE TRABAJADORES ATRAPADOS MIENTRAS EL GOBIERNO SUBE EL BOLETO Y DESMANTELA EL SERVICIO

Andenes repletos de pasajeros hacinados y estaciones desbordadas en Plaza Constitución durante el colapso ferroviario matutino. Andenes repletos de pasajeros hacinados y estaciones desbordadas en Plaza Constitución durante el colapso ferroviario matutino.
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Por Redacción Info del Plata

Cientos de miles de trabajadores, estudiantes, jubilados y vecinos del conurbano bonaerense vivieron una auténtica pesadilla esta mañana. En un inicio de semana marcado por la angustia y el desamparo, las tres líneas neurálgicas de la red metropolitana —el Ferrocarril Sarmiento, el Ferrocarril General Roca y el Ferrocarril Mitre— sufrieron una parálisis operativa simultánea que convirtió a las cabeceras de Plaza Constitución, Once y Retiro en hervideros humanos de indignación colectiva.

Filas interminables que daban la vuelta a las terminales, formaciones canceladas sobre la marcha, frecuencias reducidas a más de una hora de espera y forcejeos en los andenes para ingresar a vagones saturados fueron la postal de una jornada que la Casa Rosada intentó minimizar con comunicados deslindando culpas en disputas laborales.

El pretexto oficial y la realidad en los talleres

Desde Trenes Argentinos y la Secretaría de Transporte de la Nación se buscó imponer un relato conveniente: atribuyeron el descalabro a una supuesta medida de fuerza encubierta del gremio de conductores de trenes (La Fraternidad) en rechazo a nuevos protocolos de control de alcoholemia y narcotest en cabeceras.

Sin embargo, los reportes internos de los talleres ferroviarios de Remedios de Escalada, Victoria y Castelar desmienten la narrativa oficial. Fuentes gremiales y técnicas confirmaron que más del 30% del parque de formaciones rodantes se encuentra fuera de servicio por falta elemental de insumos: pastillas de freno, sistemas de aire acondicionado, rodamientos, repuestos electromecánicos básicos y fluidos hidráulicos que el Ministerio de Economía mantiene bloqueados por el torniquete del “déficit cero”.

A los controles médicos intempestivos —que carecían del personal sanitario suficiente para evaluar a las dotaciones a horario, generando demoras en cadena— se sumó una realidad indisimulable: no había formaciones suficientes aptas para salir a vía bajo estándares mínimos de seguridad operacional.

Tarifazo confiscatorio y servicio tercermundista

El contraste resulta intolerable para el bolsillo del pueblo trabajador. En los últimos meses, el valor del pasaje ferroviario sufrió incrementos acumulados que pulverizaron el poder adquisitivo de quienes deben viajar dos o tres horas diarias para ganarse el pan. Mientras el boleto se disparó a valores prohibitivos, el servicio retrocedió cuarenta años en calidad, frecuencia y seguridad.

El usuario del conurbano vive la contradicción en carne propia: paga tarifas siderales para viajar apretado, sin ventilación, con incertidumbre absoluta de horario y bajo el riesgo constante de incidentes mecánicos por vías desatendidas y sistemas de señalamiento degradados.

Vaciamiento programado: la receta del desguace

La estrategia del gobierno de Javier Milei no es improvisada; responde a un manual histórico ensayado durante el menemismo y las dictaduras militares: degradar el servicio público hasta volverlo insostenible, enfrentar a los usuarios contra los trabajadores ferroviarios y generar el clima social necesario para justificar el remate o la concesión ruinosa de las trazas a grupos corporativos amigos.

Lejos de buscar la eficiencia que tanto pregona el dogma de mercado, el ajuste sobre Trenes Argentinos busca asfixiar la movilidad de la fuerza productiva nacional. El laburante que pierde el presentismo por un tren cancelado o que gasta la mitad de su salario en pasajes no sufre una falla técnica: es víctima de una decisión política que prioriza el pago de intereses de deuda externa por sobre la dignidad y la vida de los argentinos que mueven al país todas las mañanas.

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