Estafa millonaria en Bahía Blanca: le robaron 183 mil dólares a un jubilado con el “cuento del tío”

Compartir

Una nueva estafa millonaria en Bahía Blanca vuelve a encender todas las alarmas sobre la indefensión de los adultos mayores en medio de una Argentina golpeada por la crisis, el ajuste y la falta de presencia real del Estado. Dos personas fueron detenidas acusadas de engañar a un hombre de 76 años bajo la modalidad conocida como “cuento del tío” y quedarse con una suma impactante: 183 mil dólares.

El caso genera conmoción porque muestra, una vez más, cómo las bandas delictivas apuntan contra los sectores más vulnerables. Mientras miles de jubilados viven con miedo, incertidumbre económica y cada vez menos herramientas para defenderse, los delincuentes perfeccionan sus maniobras y aprovechan cualquier grieta emocional para atacar.

Un llamado telefónico que terminó en una estafa brutal

Según la investigación, todo comenzó con una llamada telefónica. Una voz femenina se habría hecho pasar por la hija de la víctima y le pidió que reuniera todos los dólares que tenía en su casa. El argumento utilizado fue tan viejo como efectivo: un supuesto empleado bancario habría advertido que determinados billetes iban a salir de circulación.

Ante el miedo de perder sus ahorros, el hombre y su esposa prepararon un bolso con 183.000 dólares. La maniobra fue precisa, fría y calculada. Minutos después, una mujer se presentó en el domicilio, dijo llamarse Andrea Díaz y recibió el dinero. No quiso ingresar al departamento y aseguró que el banco no se lo permitía.

La víctima creyó estar ayudando a su hija. En realidad, estaba entregando los ahorros de su vida a una red de estafadores.

Cámaras, vigilancia y dos detenidos

La denuncia activó el trabajo de la Dirección Departamental de Investigaciones de Bahía Blanca. Los investigadores revisaron cámaras de seguridad privadas y lograron reconstruir parte del recorrido de los sospechosos. Las imágenes permitieron detectar que la mujer no actuaba sola.

De acuerdo con la pesquisa, un hombre la esperaba en las inmediaciones a bordo de un Toyota Corolla blanco. Fue identificado como José Luis Ramírez, de 52 años, oriundo de Neuquén y con antecedentes por delitos similares. Ese dato reforzó la hipótesis de que no se trataba de un hecho aislado, sino de una maniobra organizada.

El seguimiento del vehículo llevó a los efectivos hasta una zona céntrica de Bahía Blanca, sobre calle Moreno al 700. Allí se montó una vigilancia encubierta. Finalmente, Ramírez fue visto acercándose al auto, mientras Gabriela Noemí Such, de 46 años, salía de un inmueble cercano. La mujer fue reconocida como quien habría retirado el dinero de la vivienda de la víctima.

Ambos fueron aprehendidos en el lugar y quedaron a disposición de la Justicia.

Un golpe que expone una emergencia social

Durante el allanamiento de urgencia autorizado por la Fiscalía de turno, la policía secuestró el Toyota Corolla utilizado, 1.714.140 pesos argentinos, un bolso de gamuza marrón, lentes de sol, dos pendrives, tres teléfonos celulares y documentación variada. Los teléfonos quedaron resguardados para pericias tecnológicas, mientras la UFIJ N°2 continúa con las diligencias.

Más allá del operativo, el caso deja una pregunta urgente: ¿quién cuida a los adultos mayores? En una etapa donde el gobierno nacional profundiza el ajuste y la vida cotidiana se vuelve cada vez más angustiante, los jubilados no solo enfrentan medicamentos caros, tarifas imposibles y haberes pulverizados. También quedan expuestos a mafias que los estudian, los llaman, los asustan y les roban.

La modalidad del “cuento del tío” no es nueva, pero sigue funcionando porque golpea donde más duele: el amor familiar, la confianza y el miedo a perder lo poco o mucho que se logró ahorrar durante toda una vida.

Ramírez y Such permanecen detenidos bajo los cargos de estafa. La investigación judicial continúa y buscará determinar si los acusados participaron en otros hechos similares.

Mientras tanto, Bahía Blanca queda sacudida por una estafa millonaria que no solo habla de delito. También habla de una sociedad cada vez más desprotegida, donde los adultos mayores vuelven a ser blanco fácil en medio de una crisis que no perdona.

Compartir
Dejar comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *