ARGENTINA EN LIQUIDACIÓN: EL GOBIERNO PUSO EL CARTEL DE “SE VENDE LA PATRIA” CON DELIVERY DE RÍOS, LAGOS Y FRONTERAS

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El cartel de “Se Vende” ya está clavado en la tierra de nuestros abuelos. Mientras el gobierno te dice que “no hay plata” para los remedios de los jubilados o los salarios de los maestros, la Casa Rosada activó este miércoles la maquinaria legislativa para entregar el suelo argentino al mejor postor extranjero.

Contrarreloj y a espaldas del pueblo trabajador, los bloques aliados al presidente Javier Milei buscan blindar en la Cámara de Diputados la derogación definitiva de la Ley de Tierras. Lo hacen camuflando la entrega bajo el eufemismo de la “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”.

La maniobra se da apenas horas después de que la Corte Suprema de Justicia habilitara el DNU 70, dejando sin red de contención a millones de hectáreas de suelo patrio, acuíferos estratégicos y zonas de frontera que ahora pueden ser compradas sin límite por jeques árabes, magnates norteamericanos o fondos buitre europeos.

Hasta la llegada de la motosierra libertaria, la legislación nacional ponía un tope claro: los extranjeros no podían adueñarse de más del 15% del territorio nacional ni comprar tierras que contuvieran cuerpos de agua de envergadura. Hoy, ese escudo soberano fue dinamitado. El capital foráneo ya no necesita invadirnos; le alcanza con traer los dólares de la especulación financiera para alambrarnos los lagos y prohibirnos el paso en nuestra propia patria.

No hay “libertad” en un país que no es dueño de su geografía. El relato anarcocapitalista queda desnudo ante la historia: su verdadero proyecto nunca fue liberar a los argentinos de la inflación, sino liberar a la Argentina de los argentinos. Es el modelo de la factoría del siglo XIX operando en pleno 2026.

La votación en Diputados será un detector de cipayos. Mientras los gobernadores patagónicos evalúan ir a organismos internacionales para frenar el loteo de sus provincias, el oficialismo cuenta los porotos. Si la ley avanza, el daño sobre la matriz territorial y nuestros recursos hídricos será irreversible. La patria, más que nunca, está en peligro de remate.

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