El dato oficial expone una realidad imposible de esconder detrás de la macroeconomía: un hogar de cuatro integrantes necesitó $1.564.715,90 en julio para superar la línea de pobreza. Para no caer en la indigencia requirió $708.016,24.
MÁS DE UN MILLÓN Y MEDIO PARA CRUZAR LA LÍNEA DE POBREZA
Hay estadísticas que necesitan explicación. Esta no.
Una familia integrada por dos adultos y dos chicos necesitó $1.564.715,90 durante julio solamente para quedar por encima de la línea de pobreza en el Gran Buenos Aires.
Para superar la línea de indigencia, ese mismo hogar necesitó $708.016,24.
No se trata de mantener una vida de lujo. La Canasta Básica Total utilizada para establecer la línea de pobreza contempla alimentos junto con otros bienes y servicios esenciales.
Durante julio, la Canasta Básica Alimentaria aumentó 2,6%, mientras la Canasta Básica Total subió 2,2%. Ambas crecieron incluso más que algunos de los indicadores que el Gobierno suele destacar dentro de su programa de estabilización.
LA MACROECONOMÍA SE ENCUENTRA CON LA HELADERA
Acá aparece la distancia entre el discurso económico y la experiencia cotidiana.
Una administración puede mostrar equilibrio fiscal, hablar de reservas o celebrar una desaceleración inflacionaria. Sin embargo, para el trabajador que llega al supermercado, la economía se mide de una manera bastante menos sofisticada.
¿Cuánto cuesta llenar el changuito?
¿Cuánto queda después del alquiler?
¿Alcanza para medicamentos?
¿Se puede pagar la luz sin sacrificar otro gasto?
Cuando una familia requiere más de $1,56 millones mensuales para no ser estadísticamente pobre, la discusión económica necesita necesariamente incorporar los ingresos.
El problema ya no pasa únicamente por cuánto aumentan los precios. Pasa por saber cuánto puede comprar un salario después de años de pérdida y recomposición desigual del poder adquisitivo.
La Argentina productiva necesita estabilidad, pero también necesita mercado interno, trabajo y salarios capaces de sostener el consumo.
Porque una economía ordenada en los papeles sirve de poco si una familia desordenada por las cuentas no consigue llegar al día 30.