Un enorme desprendimiento de rocas bloqueó completamente la calzada entre San Martín de los Andes y Catritre. La zona continúa inestable y el tránsito permanecerá interrumpido hasta que se descarte el peligro de nuevos deslizamientos.
El derrumbe en la Ruta 40 encendió todas las alarmas durante la madrugada de este jueves 30 de julio. Una gran cantidad de rocas cayó sobre la calzada y provocó el corte total del tramo de los Siete Lagos que une San Martín de los Andes con Catritre, en la provincia de Neuquén.
La emergencia sorprendió a vecinos, trabajadores y turistas que circulan habitualmente por uno de los caminos más emblemáticos de la Patagonia argentina. Debido a la magnitud del desprendimiento, ninguna clase de vehículo puede atravesar el sector afectado.
Vialidad Nacional confirmó que el tránsito continuará completamente interrumpido mientras se desarrollen las tareas de evaluación y despeje. El organismo advirtió que la ladera permanece inestable, por lo que todavía existe peligro de que nuevas piedras caigan sobre la ruta.
ROCAS GIGANTES BLOQUEARON TODA LA CALZADA
El desmoronamiento ocurrió en un sector cercano a la Plaza de las Banderas, en la salida de San Martín de los Andes. Allí, enormes fragmentos de piedra ocuparon ambas manos de circulación e impidieron cualquier intento de avanzar por el camino.
Las imágenes del operativo muestran maquinaria pesada, camionetas y trabajadores con chalecos reflectantes sobre una calzada mojada. Al mismo tiempo, los equipos especializados analizan las condiciones del terreno antes de comenzar con la remoción del material.
Personal de Vialidad Nacional, Tránsito de la Policía, Protección Civil e Hidráulica Municipal participa del procedimiento. Sin embargo, los trabajos deben realizarse con extrema precaución porque todavía no se puede garantizar la estabilidad de la montaña.
Las lluvias, las nevadas y las bajas temperaturas que castigan a la cordillera neuquina durante el invierno habrían favorecido el desprendimiento. Por ese motivo, las autoridades consideran que retirar las piedras sin una evaluación previa podría poner en riesgo la vida de los trabajadores.
EL CORTE CONTINUARÁ HASTA NUEVO AVISO
La prioridad del operativo será liberar un paso seguro para los vehículos de emergencia, en caso de que deban intervenir en la zona. Recién después comenzará el retiro completo de las rocas y la limpieza de la calzada.
No existe, por el momento, un horario confirmado para la reapertura de la Ruta Nacional 40. La circulación únicamente será habilitada cuando los especialistas certifiquen que no hay peligro de nuevos deslizamientos.
Vialidad Nacional pidió evitar todos los desplazamientos hacia el sector afectado. También recomendó consultar el estado de los caminos antes de iniciar cualquier viaje por la cordillera y respetar estrictamente las indicaciones del personal que trabaja en el lugar.
Quienes necesiten trasladarse por Neuquén deberán tener en cuenta que las condiciones meteorológicas pueden modificarse rápidamente. Además, en varias rutas patagónicas pueden registrarse hielo, nieve, baja adherencia y caída de piedras.
CUANDO LA EMERGENCIA GOLPEA, EL ESTADO DEBE ESTAR PRESENTE
El derrumbe vuelve a demostrar que la seguridad de las rutas argentinas no puede quedar librada al abandono ni a la improvisación. Frente a una montaña que amenaza con desplomarse, son los trabajadores públicos, las máquinas del Estado y los organismos de emergencia quienes deben proteger la vida de la población.
La Ruta 40 no es solamente un corredor turístico. También representa una vía fundamental para vecinos, comerciantes, transportistas y trabajadores que necesitan desplazarse entre las localidades cordilleranas.
Desde una mirada nacional y federal, cuidar estas rutas significa defender la integración territorial, la producción regional y el derecho de cada argentino a circular con seguridad. El mantenimiento permanente de la infraestructura pública debe ser considerado una inversión estratégica y no un simple gasto que pueda recortarse desde un escritorio.
Mientras continúa el operativo, el camino de los Siete Lagos permanece completamente bloqueado. La montaña dejó una advertencia brutal sobre el asfalto y ahora toda la atención está puesta en evitar que la emergencia termine convirtiéndose en una tragedia.