SALTA BAJO AMENAZA: MULTAS DE HASTA $2 MILLONES PARA QUIENES INICIEN QUEMAS

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La combinación de vegetación seca, fuertes ráfagas y acciones irresponsables encendió todas las alarmas. El municipio endureció los controles y advirtió que provocar un foco de fuego puede terminar en una sanción millonaria y una causa penal.

Los incendios en Salta mantienen en alerta máxima a las autoridades y a miles de familias que viven cerca de pastizales, zonas forestales y espacios verdes. En medio de una temporada seca extremadamente peligrosa, la Municipalidad anunció multas de hasta 2 millones de pesos para quienes enciendan fuego o realicen quemas que puedan desatar una tragedia.

El mensaje oficial fue contundente: prender fuego para eliminar basura, ramas, hojas o restos de poda está prohibido. Además de la sanción económica, los responsables podrían quedar bajo investigación penal si las llamas ponen en riesgo viviendas, bienes materiales o la vida de otras personas.

EL FUEGO NO SE INICIA SOLO

Desde la Subsecretaría de Protección Ciudadana señalaron que cerca del 95% de los incendios forestales tienen origen humano. En algunos casos, el fuego comienza por una acción intencional. Sin embargo, también puede generarse por negligencia, descuido o por prácticas que muchas personas todavía consideran inofensivas.

Quemar residuos en un terreno, encender una fogata o arrojar elementos calientes sobre pastizales secos puede convertirse en una verdadera bomba de tiempo. Cuando existe viento intenso, una pequeña llama puede avanzar en pocos minutos y transformarse en un incendio imposible de controlar.

Los inspectores municipales tienen la facultad de labrar actas, exigir que el fuego sea apagado inmediatamente y solicitar la intervención de los servicios de emergencia. Si la situación representa un peligro mayor, también se da aviso al 911 para que la Policía y la Fiscalía determinen si existió un delito.

La multa puede alcanzar los 2 millones de pesos, aunque el monto final dependerá de la gravedad del episodio, la superficie afectada y los daños ocasionados. El Código Penal también contempla penas para quienes provoquen incendios de manera intencional o por una conducta negligente.

UNA CHISPA PUEDE DESTRUIR TODO

La emergencia quedó nuevamente expuesta cuando un vecino fue sorprendido quemando basura cerca del Parque Industrial de Salta. El hombre había encendido una fogata en medio de pastizales secos, mientras la provincia se encontraba bajo alerta por fuertes ráfagas y viento zonda.

Aquella conducta irresponsable ocurrió poco después de una sucesión de incendios que dejó cientos de hectáreas calcinadas y viviendas dañadas. Durante los momentos más críticos, las ráfagas llegaron a alcanzar velocidades cercanas a los 100 kilómetros por hora.

Entre el 17 y el 20 de julio se registraron 47 focos simultáneos en Salta Capital y sus alrededores. De acuerdo con las estimaciones oficiales, unas 830 hectáreas resultaron afectadas. En la zona de Nazareno, al norte de la provincia, el fuego habría avanzado sobre aproximadamente 5.700 hectáreas.

Estos números muestran que los incendios en Salta no representan un problema menor ni una simple cuestión ambiental. Detrás de cada hectárea quemada existen familias amenazadas, trabajadores expuestos, animales atrapados y recursos naturales que pueden tardar décadas en recuperarse.

EL PASTO CUBANO, UN COMBUSTIBLE NATURAL

Uno de los mayores peligros es la expansión del denominado pasto cubano. Esta especie vegetal crece rápidamente y puede alcanzar hasta seis metros de altura. Durante la temporada seca pierde humedad y se convierte en un material altamente inflamable.

Cuando las llamas alcanzan este tipo de vegetación, el fuego se propaga con enorme velocidad. Incluso puede desprender fragmentos encendidos que son trasladados por el viento y generan nuevos focos a varios metros de distancia.

Frente a esta amenaza, el municipio realizó tareas de desmalezado preventivo en alrededor de 70 hectáreas. Los operativos se concentraron especialmente en zonas cercanas a viviendas y en sectores señalados como peligrosos mediante relevamientos con drones.

En terrenos privados abiertos, las autoridades efectuaron la limpieza y trasladaron posteriormente el costo a los propietarios. Por otra parte, cuando se trata de predios cerrados, los responsables son intimados para que realicen el mantenimiento correspondiente.

PROTEGER LA COMUNIDAD ES UNA RESPONSABILIDAD COLECTIVA

Las autoridades solicitaron a los vecinos que embolsen los restos de poda y esperen el servicio municipal de recolección. La quema de ramas, hojas, neumáticos o basura no constituye una solución: representa una amenaza directa contra toda la comunidad.

También se recomienda evitar fogatas, trabajos que produzcan chispas y cualquier actividad con fuego cerca de vegetación seca. En jornadas con viento o baja humedad, el peligro aumenta de manera dramática.

La prevención requiere un Estado presente, controles efectivos y responsabilidad social. La vida de una familia, el esfuerzo de un trabajador o el patrimonio de un vecino no pueden quedar a merced de una decisión imprudente.

Por este motivo, los operativos continuarán activos en los puntos considerados críticos. Ante la presencia de humo, llamas o una quema ilegal, los ciudadanos pueden comunicarse inmediatamente con las líneas 105 o 911.

En una provincia golpeada por miles de hectáreas arrasadas, mirar hacia otro lado ya no es una opción. Iniciar una quema puede costar hasta 2 millones de pesos, pero el daño humano, ambiental y social provocado por un incendio puede resultar absolutamente irreparable.

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